Otro Isekai más - capítulo 13

Otra cap más de esta historia, y el inicio del volumen 3.

Perspectiva de Priscila.

Cuando me di cuenta de la muerte de mi hermano, algo se quebró dentro de mí.

Renuncié mi puesto en el grupo, me encerré en mi habitación...

Cuando menos me di cuenta me volví como Zatch después de la muerte de su familia.

Pero... Esa chica... Nakia, ella me sacó de mi aislamiento.

Aunque al principio la veía solo como la sirvienta de Vania, poco a poco durante nuestra estadía en el templo nos volvimos amigas.

Y después amantes.

Y terminamos siendo una pareja.

Aunque ella era una pervertida tenía sus encantos; era divertida y me apoyaba completamente en mis decisiones.

Cuando menos lo esperé ya estábamos besándonos la sala de reuniones.

Algo que me gustaba era nuestra lucha por dominar a la otra. 

Había sido sumisa con Zatch, pero Nakia era un asunto distinto, así como quería que me dominara, yo también quería dominarla a ella.

Pero esa relación llegó a pender de un hilo.

Con la muerte de mi hermano me aleje de todo el mundo, incluso Nakia. Sin embargo, ella no se alejó de mí. Me cuido en el templo todo el tiempo que estuvimos antes de completarlo, haciendo misiones, dándome comida, incluso ella me bañaba.

Pero el sexo ya no era el mismo, yo era como una muñeca inerte, y aún así, Nakia no se aprovechó de mí, ni siquiera se frustró por ello, al contrario, me esperó pacientemente.

Aunque yo tampoco sané de un día para otro. Me tomó tiempo, mucho tiempo.

Y a pesar de recuperarme, ya no volví a ser la misma de antes. Aquella chica trabajadora se había ido, ahora solo quería relajarme y divertirme. 

Quería pasar tiempo con mi novia.

Quería dominar y ser dominada.

Quería pasar el resto de mi vida con Nakia.

Y lo hice, dejé todo el trabajo de supervivencia a Nakia, claro que era consultada para estrategias y movimientos arriesgados en el grupo pero no pasaba de eso, dirigir operaciones u organizar grupos fue un trabajo que nunca más volví a tocar. El líder fue muy comprensible, aunque él también se desanimó tras saber de la muerte de mi hermano.

Y entonces ocurrió.

Después de 10 años de haber entrado en este mundo, fuimos expulsados del templo.

"Magia de teletransporte adquirida"

Un mensaje apareció en mi cabeza, era un hechizo con su fórmula incluida.

Lo usé en ese mismo momento, me había prometido que si lograba salir del templo iría con mi familia.

Pero no era una reunión amigable, no. Mi objetivo era cortar lazos con mi familia, la familia que dio por muerto a mi hermano sin siquiera un intento de búsqueda. Familia en la cual tuve que esforzarme para poder cumplir mi objetivo, familia a la que ya no quería pertenecer.

Obviamente intentaron detenerme regañandome y llamándome loca, pero no me importó, ya no quería estar ahí, ahora solo tenía un lugar en este mundo, y ese lugar era al lado de una linda elfo oscuro.

Y cuando Vania nos encontró en pleno acto y vino a decirnos que tenían que irse no dudé en ir con ellas.

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Perspectiva de Vania

Han pasado 3 días desde que dejamos Argenti.

— Mmm

Era de mañana, me estaba estirando fuera de las carpas.

— Oye, linda ropa interior —Nakia habló.

— No es para ti

— Lo sé, lo sé. Es para tu amorcito... Me sorprende que pudieras dormir, digo, ¿No hicimos mucho ruido?

— Descuida, ya me acostumbré a su escándalo, creo... ¿Cómo está Priscila?

— Duerme tranquilamente, realmente soy afortunada de tener una novia como ella.

Poco después empezamos a desayunar, unas galletas con leche... mi propia leche materna...

— Mmm... Veo que ya están despiertas...

Entonces Priscila salió de la carpa en nada más que calzones, al igual que Nakia.

También se unió al desayuno.

— Oye, comprendo que el arete te lo dio Zatch, pero ¿y la gargantilla? —Pregunto Nakis con curiosidad.

— ¿Oh, esto? —toqué la gargantilla en mi cuello— Es un artefacto mágico bastante útil para mí

Era el sello de la hechicera, lo había hecho en estos días para distraerme de las sesiones amorosas de estas dos, para mi suerte el instructivo que me dio Rose decía que este podía tener la forma que su creador quisiera... Una razón más para matar a Lilia... Por lo que pensando en las múltiples opciones que tenía lo convertí en algo en lo que una persona difícilmente quisiera quitarme, y que mejor que una simple gargantilla, incluso podría dormir con ella sin ningún problema, por no decir que estaba libre de caminar teniendo algo metido en mi recto.

— Por cierto, hay otra cosa de la que quiero hablar... Creo que es hora de separarnos

— Es gracioso, yo también quería hablar de lo mismo —dijo Nakia.

— ¿Eh?

— Sí, mira, hice equipo contigo para protegerte pero ahora eres una máquina de matar andante, está más que claro que no necesitas mi ayuda... Además —Nakia miró a Priscila— Quisiera dedicar mi tiempo a alguien muy especial para mí...

Y se besaron, también se empezaron a manosear.

— ¡Oigan, estoy aquí! 

— Cielos, que molesta eres, yo no te dije nada cuando te acostaste con mi ex 

La joven educada y con modales que alguna vez fue la presidenta del consejo estudiantil de Argenti ya no existía, ahora era una mujer despreocupada y llena de deseo sexual.

— Lo siento, Vania... Ahh... Y-Ya sabes como es Priscila... Mmm~

— Bien, supongo que este es el adiós

— Espera —Nakia aparto a Priscila —las medallas de campeón, dame una de ellas

Saque una de las medallas del inventario y se la di.

— ...Claro, toma... Ah, también... —creé un teléfono celular— Toma esto, nos ayudará a seguir en contacto...

— ¡Woah! ¿Si podías hacer uno de estos por qué no me diste uno antes?

— Porque cuesta mucha magia hacer tan solo uno de esos... Pero ese ya no es un problema —susurré esto último.

— Entonces... ¿Quieres hacerlo una última vez? —propuso Nakia

Priscila la pellizcó de uno de sus orejas.

— Hacerlo con otra mujer frente a tu novia, si que tienes valor, cariño

— ¡Au au au! ¡Amor, t-tranquila! ¡Me la vas a arrancar! —Nakia gritaba del dolor.

Y después de unos segundos la soltó.

— Lo siento, Vani. Supongo que será una despedida normal

— De todos modos iba a rechazar, ahora tengo a-

— Sí, tienes a mi ex —Priscila me interrumpió— Pero en serio... Gracias por todo, Vania... de no ser por ti, Zatch nunca hubiera salido de su agujero... Y yo no habría conocido a esta chica... Incluso me ayudaste a encontrar a mi hermano... Realmente te lo agradezco

Entonces me abrazó.

— Pero si intentas hacerlo con Nakia te mato —Priscila me susurró al oído con un tono frío.

— ¡No lo voy a hacer! —la aparté de mí.

No es que ella tuviera la fuerza para o el poder para hacerlo, pero oírla así me ponía la piel de gallina.

— Bien, me alegro que lo entiendas, entonces esta es nuestra despedida.

Y así, cada quien siguió su rumbo, ellas partieron a una de las ciudades del dios de la neutralidad mientras yo volvía a mi reino.

Pasaron tres días más desde entonces.

En cuanto a cómo me recibió mi reino... 

Pues... Fue difícil, pero al final me creyeron, incluso me dieron un nuevo título en broma.

Y horas después de mi llegada...

— Ah~ Relajarse en las aguas termales se siente tan bien.

Y pensar que volvería al lugar dónde recuperé mis recuerdos...

Aunque...

El agua caliente golpeando mi piel se sentía muy bien, una experiencia bastante agradable.

Pero ese agradable momento no duraría mucho.

— ¿Se divierte en el agua, señorita Vania?

Una voz masculina sonó detrás de mí, volteé para ver quien era mientras cubría mis partes íntimas.

Se trataba de los elfos, uno de ellos era Maul, un viejo conocido.

— Supongo que no es necesario decir por qué están aquí

— La hu... ¿Qué eres ahora...? ¿Un demonio...?

Ambos elfos se me quedaron viendo confundidos por mi aspecto.

— Pasaron varías cosas... Digamos que me volví una especie de demonio... 

La existencia de las súcubo es algo completamente olvidado por este mundo, así que mejor evité preguntas innecesarias.

— Volviendo al tema. ¿Dónde está la princesa?

— ... Antes de que sepan la respuesta... ¿Qué pensarían si la persona que conocen cambia por completo...?

— ¡Déjate de tonterías y dinos dónde está! —gritó furioso el otro elfo.

— Esta viva... Pero no es la misma princesa que solían conocer... Ya ni siquiera en una elfo

— Si lo que dices es cierto entonces llévanos con ella

— Si con eso estamos en buenos términos... Teletransporte: con Silvie

Y entonces fuimos teletransportados a oturf.

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— ¿Eh...?

Silvie, quien estaba sentada en una silla usando un vestido simple mientras tejía, se sorprendió al verme aparecer de la nada.

— ¿Vania...? 

— ¡¿Dónde estamos?! —gritó el elfo de cabello largo.

— ¿Eh...? Vania... ¿Por qué hay elfos contigo?

— Ella es... su reina —señale con la mano a Silvie.

— ¡Oye! ¡¿Realmente esperas que nos creamos que una simple humana es nuestra reina?!

Y entonces Silvie comenzó a explicar todo, y conforme las palabras salían de su boca, el rostro de los elfos iba cambiando... sobre todo el de Maul...

— ¡No puedes ser nuestra reina! ¡Esa humana de pelo blanco nos debe estar tomando el pelo! 

— Basta... Si lo que esta... Si lo que su majestad nos dice es cierto...

— ¡¿Me estás diciendo que le crees?!

— Solo hay una manera de comprobarlo... Necesito que venga con nosotros

Ante las palabras serenas del elfo, Silvie se quedó en silencio por un instante.

— ... Lo siento... Yo... he decidido renunciar a esa vida... —Silvie puso sus manos en su estómago— Yo... ahora tengo una familia... una vida creciendo en mi vientre... Realmente soy feliz estando así... Lo siento...

— Una muestra de su sangre. Si usted nos da eso entonces dejaremos este asunto y nos iremos —propuso Maul mientras sostenía una daga y un pequeño frasco de vidrio.

Silvie aceptó sin dudar, cortó una de sus muñecas y dejo caer su sangre en el frasco. 

Después de eso los elfos nos dejaron en paz.

Y yo me cambié.

Le conté todo a Silvie, mis días en la academia... Y de mi embarazo... Así como quién era el padre del bebé...

Y más tarde...

— Silvie y... ¿Vania...? 

— Tenemos que hablar —Silvie dijo con seriedad.

Kram se quedó fuera de la casa mientras que el resto de su familia entró.

Y entonces, llena de vergüenza, le conté del embarazo, que él era el padre del niño en mi vientre...

Miró a Silvie como si buscará su aprobación y entonces dijo que se haría responsable, sin embargo, yo rechace su propuesta, ya tenía a Zatch.

A cambio, me quedaría con ellos hasta dar a luz. Cómo su hogar no tenía habitaciones de sobra compartí habitación con la hermana de Kram.

Sin embargo...

— ¡Ahh! ¡Aaahng! ¡A~aah! ¡Más duro, Kram!

Los gemidos de Silvie resonaban a través de la pared, entonces miré a Siri, quién tenía una mirada de "te llegas a acostumbrar"

Después de ese día construí con magia una casa para mí... y para Siri, pensé que ya había tenido demasiado de escuchar como su hermano y su nuera lo hacen todas las noches... Además... No podía masturbarme compartiendo habitación con ella...

Y bueno, empecé a actuar un poco mas femenina... Ya saben, dormir únicamente en ropa interior así como usar conjuntos más atrevidos, mi forma de caminar, mi sentar, usar vestidos y faldas, incluso empecé a usar tacones. 

Era una yo totalmente distinta a la primera vez que vine a este mundo, hasta dirigirme a mi misma como una mujer se sentía más natural, aunque...

A pesar de esta vida tranquila...

Extrañaba a Zatch...

Tanto lo amaba que me masturbaba pensando en él... Incluso con solo pensar en él mientras convivía con los demás hacía que mi vagina se mojara y la leche de mis pechos escurriera.

Y por lo mismo... Sentía un poco de envidia al ver a Silvie y a su esposo tan acaramelados...

Y el tiempo fue pasando, y me estómago fue creciendo...

Y la experiencia que había sufrido en aquél templo se volvió a repetir.

Eva había nacido...

Si embargo, a diferencia del mundo del templo, su heterocromia había cambiado, el ojo café que antes tenía ahora era dorado.

... Era tan pequeña... mi hija... Ahora era madre... otra vez...

También le envié una foto a mi mamá de su nieta...

Pero...

Esa misma noche que Eva nació, todo cambio.

Habían pasado horas de su nacimiento, con el ambiente tranquilo todos se retiraron.

— Ah~ Por fin estamos solas... aún me cuesta creer que soy madre... otra vez...

Tenía a Eva cargada en mis brazos, era tan adorable, acaricié suavemente su cabeza, era tan pequeña...

Entonces empezó a tocar mi seno derecho.

— Oh... Así que tienes hambre... Está bien —me baje la camisa— Sirvete

Eva empezó a chupar mi seno izquierdo, extrañamente no sentía aquel placer que me daba Zatch o yo misma al jugar con ellos, tampoco sentía el hormigueo en mi zona íntima, a pesar de sentir su boca succionando mi leche, no había placer. "¿Será algún efecto de ser madre?" Me pregunté internamente.

Y después de uno minutos se detuvo.

Se había quedado dormida.

La recosté a un lado y me le quedé viendo mientras lentamente cerraba los ojos hasta caer dormida...

Pero a la mañana siguiente...

— ... ¿Eh...? ¿Qué está... Ahh? -un gemido salió de mi boca.

— Buenos días, madre... 

*Chupar*

La chica de cabello dorado y con un solo cuerno en su cabeza me acababa de dar los buenos días y me había llamado "madre" solo para seguir chupando mi seno.

— ¿Quién... eres...? 

Fue extraño, quería apartarla de mí pero no pude, más bien, mis brazos estaban amarrados.

— ¿No reconoces a tu propia hija? Eres muy cruel, madre~

— ¡¿E-Eva?!

— ¡Bingo! ... Aunque no soy Eva del todo... Puede que no lo creas... No, lo vas a creer, soy Rose jeje

— ¡¿Rose?! ¡Espera! ¡¿Qué haces en el cuerpo de mi hija?!

— Es una historia graciosa... Verás... Hace siete meses, cuando hiciste el hechizo para sacar mi alma del antiguo cuerpo de Lilia algo salió mal y termine siendo el feto en tu útero...

— ¡¿Estuviste siete meses dentro de mí?! ¡Ahh! ¡D-Deja de chupar mi seno!

— Sí... Perdóname por no decirte... Madre

— ¡Y deja de llamarme madre! ¡No soy tu ma-!

Rose me besó.

— No, ahora eres mi madre... Y ahora yo soy tu hija... —Rose se levantó— Mira, estuve siete meses ahí, y fue suficiente tiempo para pensar. Si bien todavía deseo hacer pagar a Lilia por sus crímenes ya no tengo el más mínimo interés en recuperar mi cuerpo

— ¿Qué...?

Rose empezó a manosear su cuerpo.

— Sí, ahora tengo este cuerpo, soy tercio de humana, tercio de divinidad y tercio de súcubo, aunque los porcentajes son realmente distintos... Además, tus genes no son tan malos, solo mira la belleza de mujer en la que me convertí al crecer.

— ¡Pero ese es el cuerpo de Eva, no el tuyo!

Rose ahora se sentó sobre mí.

— No, este es mi cuerpo, al llenar su cuerpo con mi alma hizo que el alma de Eva nunca llegara.

— ¿De qué hablas?

— La vida formada en el vientre de una mujer recibe su alma solo después de haber cumplido los seis meses de embarazo

— ¡¿Qué?!

— Sí, es difícil de explicar, así que solo lo diré de está manera, este cuerpo es mío, ahora yo soy Eva, y tú eres mi madre quieras o no... Por eso —Rose hundió su cara en mis pechos— disfrutemos nuestro tiempo entre madre e hija

— ¡Rose detente! ¡Ngh! 

Rose introdujo sus dedos en mi vagina.

— ¿Eh? ¿Por qué estás seca?

— ¡¿Y cómo quieres que yo sepa eso?!

Entonces los ojos de Rose brillaron.

— Oh, ya veo... Tu lujuria está contenida —Rose llevó su mano a mi cresta de súcubo— Déjame darte una mano~

Mi cresta brilló, y de repente, un calor se apoderó de mi cuerpo 

— Ah... ¿Q-Qué me... hiciste...?

— Oh, solo liberé tu libido, mira~

Rose presionó mi clítoris.

— ¡Ghaaa! ¡¿Qué... qué fue eso...?!

Sentí un placer tan intenso como los días que mi sensibilidad aumentó, no, era un placer mayor, fue como si me hubiera venido varias veces en un solo instante.

— Rose... detente... Yo no.... soy así

— ¿Eh? ¿Volverte madre te ablandó? No importa... 

— ¡Aaaaahhh!

Rose pasó su lengua por mis labios vaginales, solo eso fue suficiente para hacerme venir otra vez.

— ¡Abrir cerraduras!

Me liberé del amarre en mis manos y abracé a Rose

— ¡¿Qué estás?!

— ¡Es porque ahora eres mi hija! ¡Y no estoy lo suficientemente enferma como para hacerlo con mi hija!

— ¡Pero tú misma lo dijiste! ¡Este cuerpo no es mío! ¡¿Cómo puedes regalármelo así de fácil?! 

— Porque ya has sufrido demasiado, Rose... No, Eva

Que una diosa reencarnara en el cuerpo de mi hija era un suceso único, podría haberme negado a tal cosa pero Rose ya había sufrido demasiado. Y aunque me fuera incómodo llamar a una diosa mi "hija" es lo menos que podía ella ya que nuestra venganza contra Lilia sería algo tardado.

Y a pesar de que de Eva había liberado mi libido, me seguía resistiendo, no estaba lo suficientemente enferma para hacerlo con mi propia hija.

Sin embargo...

— Atadura, crear mordaza, crear bandana

— ¡Mmm!

Mi boca y mis ojos fueron sellados. 

Lo siguiente que sentí fue la lengua de Eva pasando por mis axilas.

— Sé que tú no apruebas esto, madre. Pero como diosa de la lujuria debo hacerlo... Y con el brazalete sellando tu fuerza, y la mordaza reteniéndote de activar hechizos, estás a mi merced... Mamá

— ¡Mmm! 

Era inútil, estaba a merced de mi propia hija. Por más que me resistiera mi cuerpo sentía placer de las caricias de Eva.

Y entonces...

— ¡¿Mmm?!

Sentí algo cálido y duro frotándose en la hendidura de mi entrepierna.

— Oh, puedes sentirlo, es algo que te encanta demasiado.

— ¡Mmm! —agité la cabeza en negación.

— Vamos, mamá, no quieras actuar como una santa, te recuerdo que en mi vida pasada vi como te revolcabas con papá 

— ¡¿Mmm?! ¡Mmm!

"¡Zatch no es tu papá!" Es lo que quería decir, parece que Eva no estaba totalmente informada. 

Pero ese no era lo importante, estaba a punto de ser penetrada por mi propia hija.

Sentí como Eva me agarraba de mis caderas.

— Bien, ¡Aquí vamos!

*Sonidos de penetración*

— ¡Mmm! 

Mi espalda se arqueó.

Y entonces Eva empezó a moverse.

— ¡Mmm!

— ¿Te gusta, mamá? ¿Te gusta el pene de tu hija?

No podía negarlo, su miembro se sentía muy bien en mi interior. Era como si pudiera verlo deslizándose a través de mis paredes vaginales.

— ¡Mmm!

Entonces sentí una mano en mi cola.

— ¿Recuerdas lo que te dije? La debilidad de una súcubo es su cola, es como una segunda vagina... ¡Pero aún más sensible a los estímulos!

Eva apretó la punta de mi cola.

— ¡¡Mmm!!

— ¡Jajaja! ¡Mírate, mamá! ¡Estás mojada por todos tus agujeros!

No podía verlo pero podía sentirlo, mi vagina estabas bañada en fluidos del amor, mis pechos empapados en leche materna, y mi boca no dejaba de babear debido a la mordaza. 

Solo podía retorcerme de placer y perderme en este mientras dejaba que Eva hiciera lo que quería.

Me sentí enferma... pero también lo empecé a disfrutar, con cada estocada poco a poco me dejaba consumir por el placer, aquel sentimiento de rechazo se comenzó a convertir en anhelo por más.

— Mmm~

Y de repente, sentí un movimiento brusco, creo que pasé de estar acostada a ser cargada por Eva, la sensación de mis pechos siendo levemente presionados, y la mano en mi espalda me lo decía.

Entonces siguió penetrando mi vagina a la vez que usaba su mano para estimular mi cola, y como si no fuera suficiente.

*Lamer*

— ¡Mmm!

Una de mis orejas también fue lamida, Eva también jugaba con ella.

Todo mi cuerpo era un receptor de placer, solo podía jadear a través de la mordaza babeada.

— Bien, te voy a quitar la mordaza, más te vale no tratar de hacer magia, ¿Sí?

Eva movió la mordaza.

— Jeje, la dejaste llena de tu saliva

— ... Ah... Eva... P-Por favor... detente... Esto no está... bien...

— Aww, mírate, aunque tu mente dice que no, tu cuerpo dice que sí... Bien, probemos otra pose

— ¡Kya!

Sentí que era movida de tal manera que mis pechos eran aplastados contra la cama mientras me sujetaba de los brazos.

Y siguió penetrándome.

— ¡Ah! Eva~ para~ ¡Ahh!

— ¡Pero si lo estás disfrutando, tu vagina apretando mi pene es la prueba!

— ¡Pero no está bien! ¡Ngh!

— Ah, bien, respetaré tu deseo... Pero, ¡Lo haré después de venirme dentro de ti!

Eva aumentó su velocidad.

— ¡Aah! ¡Espera, Eva! ¡N-No lo hagas! ¡A~ah!

— ¡Ah! ¡Me voy a... venir!

*Sonidos de eyaculación*

— ¡Aaaaaaahhhhhn!

Ambas alcanzamos el orgasmo.

Después de eso Eva me volvió, liberó mis manos y me quitó la venda de los ojos.

Hubo silencio...

— Espero cuides de m-mmm

La besé, y usé mi lengua para ir más profundo en su garganta.

*Clic*

Y entonces la empujé.

— ¿Eh?

— Eva *****. Por hacerme tales cosas, estás castigada a un mes sin magia y sin fuerza

— Oye oye oye, no puedes hacerme esto, ¡Soy una diosa!

Rose se quejó mientras tocaba el collar de esclavitud en su cuello.

— No, eres mi hija. Y a las malas hijas se les tiene que educar... Aunque puede que tengas algo de divinidad gracias a mí

Y era cierto, en el tiempo que estuve embarazada mi divinidad aumento hasta el 40% ya que estuve elaborando pociones y pidiendo a mi gente que las repartieran sin coste alguno a quien realmente la necesitara. También fueron vendidas a los nobles así como los guardias y aventureros.

Volviendo al tema, tenía que castigar a mi hija así que aproveché su descuido para ponerle el collar de esclavitud. Quizás me habré excedido como madre pero no me importa, ella se lo buscó.

— Bien, ahora iremos a presentarte ante todos...Pero antes... Siéntate —Señale una silla en la habitación.

Eva se sentó.

— Eva... me violaste, hiciste lo que se te dió la gana... y me dejaste muy pero muy excitada... cómo castigo... deberás verme masturbarme... y tú no podrás hacerlo mientras me ves

— ¡Mamá, eres malvada!

Sin perder más tiempo comencé a masturbarme.

Tenía ambas manos frotando el interior inseminado de mi vagina.

— ¡Mmm! ¡Oh, Zatch~! 

— ¿Fantasías con papá mientras te masturbas? Realmente debes querer verlo mucho

— Mmm... No lo he visto desde que le conté sobre mis orígenes... ¡Ah...! ¡Zatch! ¡Te amo, Zatch...!

— Quizás no debí liberar tu libido... ¡Es terrible ver esto y no poder usarlo como material!

Ignoré las quejas de Eva y seguí dándome placer mientras gritaba el nombre de mi amado, lo extrañaba tanto y estaba tan cachonda que no podía evitar masturbarme pensando en él frente a mi propia hija.

Solo podía pensar en él, en su pene, en las cosas sucias que haría...

Entonces.

— Oye, ¿Quieres ver a papá? —Eva habló.

— ¿Ah, y cómo lo haría? ¡Mmm~! Ni siquiera sé... donde está~

— Tienes un arete que le permite teletransportarse a ti... con algo de magia, podría hacer el hechizo se invierta

Al escuchar esas palabras me detuve, me levanté de la cama, caminé hasta Eva y la sujete de sus brazos.

— ¿Realmente puedes hacer eso?

— Sí, pero quítame el collar

— ... Contrato de promesa, enséñame a hacerlo y te lo quitaré

— ¿En serio desconfías de tu propia hija?

— Tal vez si el alma de una diosa no estuviera en su cuerpo las cosas serían distintas, ahora enséñame

— Bien, solo ocupas papel y cabello de una divinidad, luego...

Rose empezó a darme las instrucciones y yo las seguí al pie de la letra.

No me tomó mucho tiempo hacer el contrato de promesa.

"Se ha aprendido creación de objeto mágico -contrato de promesa- Ahora puede ser hecho de manera automática"

Tal notificación apareció frente a mí

— Emm.. Eva, ¿Qué es esto de "modo automático"?

— Oh, eso. Bien sabes que todos pueden usar magia en este mundo defendiendo de tu afinidad mágica así como el desarrollo del hechizo. Bueno, el sistema ignora esas leyes, se podría decir que es una especie de "modo fácil"... Por eso Argenti odia a los campeones, lo que a ellos les toma años hacer un campeón lo puede hacer en minutos.

— Entonces puedo aprender el hechizo de cambio de genero.

— ¿Pensé que ya habías renunciado al hecho de volver a ser hombre?

— No es para mí

— Eh~ parece que alguien quiere una fantasía lésbica con papá~

— Responde mi pregunta

— Sí, puedes aprenderlo

— Bien, entonces también me lo enseñarás

— No tan rápido, quítame esto primero —Eva señaló el collar en su cuello.

Sí, pero antes —empecé a escribir en el contrato de promesa— Firma por favor

"Contrato: Yo ____________ jamás pondré un collar de esclavitud a ____________ y tampoco la violare. Además, la ayudaré a encontrar a su amado"

— Bastante sencillo...

— Solo no quiero volver a tener esa cosa en mi cuello —señalé el collar.

Eva lo firmó sin dudar, después le quité el collar.

— Gracias, mami~ Ahora déjame ver el arete con el hechizo.

Le di el arete y me senté en la cama...

— Realmente soltaste demasiado dentro de mí... ¿Qué pasa si quedo embarazada de mi propia hija? 

Dije mientras trabajaba de expulsar el semen de mi interior.

— Tranquila, mami, es semen infértil... pero si quieres lo hago fértil~

— ¡No! Suficiente tuve pariendo un bebé

Seguí en lo mío, pero minutos después...

— Bien, ya está listo —Eva me dio el arete.

— ¿Es en serio?

— Sí, todavía soy una maga extraordinaria.

— Eh pero que pasó con eso de que los hechizos se quedan en el cuerpo de uno

— Cariño, estuve nueve meses dentro de ti, fue más que tiempo suficiente para aprender mi magia otra vez.

— ¿Puedes aprender tus magias de nuevo?

— Sí, esta vez me encargue de memorizar cada fórmula... entonces, ¿Vamos con papá?

— Sí, pero antes deberíamos cambiarnos

Quería verme sexi para mi hombre así que me puse una falda, medias y un top, quería que con tan solo vernos empezáramos a tener sexo. 

Eva también se puso un top, pero haciendo conjunto com un mini short 

Después de cambiarnos, usamos el arete para reunirme con Zatch.

Fuimos teletransportadas a un edificio, y frente a nosotras había una puerta de madera.

— ¿Es aquí? 

— Sí, detrás de esa puerta debe estar papá

Abrí la puerta pero lo que encontré fue otra cosa...

— ¿V-Vania...? ¿Q-Qué haces aquí...? ¡Ahh! —preguntó la mujer morena que estaba siendo penetrada.

— ¿Nos... conocemos...?

La chica se apartó de sujeto y se levantó 

— ¡Oye! Estaba...

— Duerme

El sujeto cayó dormido.

Vi a la mujer frente a mí, bastante parecida a la persona que busco.

De piel morena y mismo color de cabello y ojos. Pero era extraño, verla hizo que me excitara brevemente.

— Soy... Zatch...

En cuanto dijo esas palabras no dude y lo besé, y tan pronto como lo hice me separé de ella porque me sentí rara al besarlo...

— ¿Por qué no viniste en todo este tiempo?

— Espera, ¿Me crees?

— El simple hecho de verte... me lo dijo por un momento...

— Sigues siendo tan hermosa como siempre

Zatch intentó acercarse pero lo aparté.

— ¡Responde la maldita pregunta!

— Ah~ justo como en nuestros primeros días. Bien, te contaré todo

Zatch empezó a contar todo.

Escuchar mi historia fue un golpe duro para él, saber que la mujer que amaba era un hombre y que también era la persona responsable de la destrucción de su nación fue difícil de digerir. Y durante este proceso de asimilación y entre su duelo por tomar venganza o perdonarme se le vino a la cabeza la pregunta "¿Qué pasaría si yo fuera la mujer en la relación?", y con curiosidad por ello creó por sí mismo una magia para cambiar de género.

— Y eso fue lo que pasó... Entonces, ¿Quién es tu amiga?

— Es nuestra... hija...

— Hola, papá~

— ¿Eva? ¿Pero cómo?

— Pasaron muchas cosas...

Puse a Zatch al corriente.

— Entonces... la verdadera diosa de la el amor, la vida y la lujuria se encuentra en el cuerpo de Eva... No solo eso, sino que también ha decidido renunciar a su identidad como Rose y vivir como nuestra hija...

— Es... correcto...

— Creo que voy a necesitar más tiempo...

— ¿Eh~? No te veías reflexionando sobre tu relación con mamá mientras dejabas que ese tipo te la metiera~ 

Eva tomó el mentón de Zatch.

*Mua*

Y lo besó.

— ¡E-E-E-Eva! ¡¿Qué crees que haces?! —me sorprendí 

— ¿No es obvio~? Voy a hacerlo con papá~ ¿No ves que no ha dejado de frotar sus piernas desde hacer rato? Papá está tan cachondo como un animal en celo, creo que interrumpimos su hora de diversión~

Era cierto, llegamos mientras Zatch atendía a un cliente, y era como Eva decía, el rostro de Zatch tenía una expresión lujuriosa que anhelaba placer.

— Mira, no le importa hacerlo con su propia hija o que su novia esté frente a él... o ella~

— ¡Ataduras de madera! 

Separé a ambos y amordacé a Eva, no quería que hiciera magia.

Pero entonces.

*Puerta abriéndose*

— Zara, ¿Puedes aceptar a otro más? Otro cliente también quiere hacerlo... con... tigo...

— ¿Hikari...?

— ¿Vania...?

La persona que había entrado por la puerta era una "mujer" a la que no había visto desde hace un tiempo, Hikari... en lencería...

— ¡Vania! ¡Me alegro de verte! —Hikari me abrazó.

Una vez las cosas se calmaron, los 4 nos sentamos a platicar, bueno, en realidad solo Hikari y yo, Eva y Zatch no dejaron escapar la oportunidad.

Resulta que Hikari también sufrió de una maldición, maldición que no le permite usar prendas de vestir más que ropa interior o trajes de baño. También la tuvo difícil por eso, siendo discriminada y tratada como una puta, por lo mismo tuvo que recurrir a ofrecer su cuerpo ya no por placer sino para poder conseguir dinero. Con eso se hizo una reputación, al punto que su belleza la hizo ser deseada hasta por los nobles, y con el dinero que obtuvo de ellos compró una vieja casa y la convirtió en un burdel.

Y a su vez, le conté a Hikari de mí durante el tiempo que estuvimos separadas.

— Es bueno que finalmente hayas aceptado tu feminidad, incluso encontraste pareja jaja... supongo que de alguna manera todas estamos bien

— Sí, y viendo tu situación actual supongo que tampoco quieres volver a luchar

— Mentiría si dijera que no... Ya te conté lo mucho que sufrí y la impotencia que tengo ahora ante los hombres, pero... prefiero seguir así... Cuando nos enfrentamos a Rose tuve miedo, miedo de morir... Me sentí tan feliz cuando vi que estaba viva que me juré no volver a la lucha... Lo siento... —Hikari habló con un tono cortado.

Yo tomé su mano.

— Lo entiendo, no te involucraré si así lo deseas... Sin embargo, te propongo una nueva fuente de ingresos —saqué una poción de mi inventario.

— ¿Eres idiota? ¿Cómo podría yo, una simple prostituta, vender y resguardar algo tan valioso? 

— Puedo devolverte tu poder... aunque ahora serías mi campeona

Hikari apartó su mano de las mías.

— ¡No... No pienso volver! 

— Tranquila, no tienes que volver a luchar, solo es para tu propio bien

— ¿Por qué...?

— Porque eres una persona a la que considero mi amiga, lo que hagas con el poder me da igual, solo quiero ayudarte, y de paso ayudarme también

— ¿Ayudarte?

— Sí, tener otro punto de distribución me ayudará a aumentar mi poder 

— Cierto, ahora eres una diosa... 

— ¿Entonces...?

— Lo siento, voy a rechazar, no quiero involucrarme con los dioses otra vez...

— Lo entiendo... —dije desanimada— Bien, creo que será mejor que me vaya... A todo esto, ¿Dónde estamos?

— Oh, ¿No te lo dije? Estamos en Afgan, pueblo del dios de la neutralidad.

— Ese dios de la neutralidad tienen demasiados pueblos...

Entonces.

*Puerta abriéndose*

— Ah, Hikari, aquí estás... Necesito de tus servicios~

Un hombre interrumpió nuestra conversación, y por un momento noté la expresión sombría de Hikari, expresión que rápidamente cambió a la de una prostituta atendiendo a su cliente.

— Sí, por aquí por favor... —entonces Hikari volteó a verme— Seguiremos nuestra charla más tarde, ¿Sí?

Solo asentí con la mirada.

Me quede sola, o eso pensé.

Y de repente.

— ¿Eh?

*Clic*

Fui teletransportada, y algo fue puesto en mi cuello.

— Hola, mamá~

Frente a mí estaba Eva.

— Eva, ¡¿Qué dia-ah?! —fui interrumpida por la sensación de mis pechos siendo apretados.

Zatch estaba detrás de mí.

— Tranquila, mamá. Solo estoy cumpliendo mi fantasía de un trio con mis padres... ¿O debería decir "madres"?

— ¡Zatch! —mire a Zatch con enojo— ¿Por qué accediste a... esto?

— ¡Ahora, hija! —Zatch me ignoró

Eva puso su mano en mi cresta, pero está vez fue completamente distinto.

— Agh... E-Eva... Ngh... 

Sentía como mi entrepierna, no... mi útero hormigueaba intensamente, tal sensación ni siquiera me dejaba articular las palabras.

— ¿Te gusta mi hechizo mejorado, mami? Es uno que estimula el útero desde el interior... Oh~ solo mira tu rostro, claramente lo estás disfrutando~ ... Papá, baja sus bragas~

Zatch bajo mis prendas inferiores, revelando el puente de fluidos vaginales que conectaba mi entrepierna con mis bragas así como las gotas que todavía brotaban y se deslizaban por mis piernas.

Entonces Zatch me soltó.

*Pam*

Caí de rodillas, no tenía la fuerza suficiente en mis piernas como para mantenerme de pie.

— Jeje~ Mira lo mojada que estás~

— Haa... Haa... E... va... sh...

*Pam*

Y volví a caer, está vez mi cara estaba en el suelo.

No tenía fuerzas para nada, excepto para una cosa.

— Ah~ Mmm~ Ngh~ —empecé a masturbarme.

Mis manos se movieron solas, apuntando a mi mojada vagina, mis dedos frotaban el interior con intensidad y solo hacía que los gemidos salieran de mi boca.

Pero eso no era todo.

*Chasquido*

De repente fui sujetada y colgada por cuerdas mágicas mientras me seguía masturbando.

Eva se acercó y sujetó mi mentón.

— Oye, no puedes ser la única que te diviertas~

Sentí algo sujetando mi cabeza, como si quisiera asegurarse de que no volteara a ver a otro lado.

— Voy a darle duro a papá mientras miras~

Eva volvió a invocar un pene en su entrepierna.

Y mientras yo veía y me masturbaba, Zatch se acomodó frente a Eva, listo para ser penetrado. 

Sin embargo, Eva solo frotaba su miembro contra la vagina empapada de Zatch.

— ¡Date prisa y metelo de una vez!

*Sonidos de penetración*

— ¡Ahh~!

Zatch fue penetrado por Eva.

Y en su cara, se denotaba una expresión obscena y lujuriosa.

Y yo... Yo solo podía masturbarme mientras veía tal acto.

Pero...

— ¡Ah!

Zatch agarró mis piernas.

— Tranquila~ Vania~ Ahh~ No te vamos ahhh~ A dejaa~aar fuera... —Zatch empezó a lamer mi vagina.

Los únicos sonidos que había en la habitación era los gemidos femeninos saliendo de nuestras bocas.

Y como si la lengua de Zatch y el intenso hormigueo no fuera suficiente.

— ¡¡Ghaaang!!

Eva había metido su cola en mi vagina abriéndose paso hasta el útero, era como si pudiera ver su cola alborotando mi cámara uterina, un placer tan intenso que...

Perdí la consciencia.

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— Mmm...

Desperté después de quién sabe cuanto tiempo...

*Sonidos de cadenas*

Vi mis manos, tenía grilletes en ellas.

Luego vi a Eva frente a mí.

— ¡Eva! ¡Ya fue suficiente!

— Tranquila, mamá~ ¿Qué te parece un contrato a cambio de tu libertad~? —Eva sacó un contrato de promesa.

— Tú...

— Oye, no me mires así, solo me aseguro de no volver a usar un collar de esclavitud

"Yo ___________ jamás pondré un collar de esclavitud sobre __________ ni le pediré a otra persona que me haga tal favor, también aceptaré tener relaciones sexuales con ella cuando ella quiera"

— Eres despreciable...

— Oye, estuve encerrada por muchos años, trata de comprenderme

Firme el contrato e inmediatamente fui liberada.

Y en cuanto a Zatch.

— Bien, bien. Te dejaré con Zatch para que hablen lo que tengan que hablar.

Eva salió de la habitación.

La habitación se llenó de silencio...

— Vania, yo...

— No tienes que explicar nada... Es obvio que disfrutas vivir como una mujer... Será mejor que me vaya...

— Alto, yo... —Zatch me tomó del brazo— Lo siento... 

Fue como si todo el amor que tenía por Zatch hubiera muerto en un instante, ¿Será que me he vuelto una mujer hetero? Me pregunté con tristeza.

— Soy yo quien debe disculparse... Te mentí todo este tiempo...

— Pero al final me dijiste la verdad

— Pero por decir la verdad mira como has terminado... 

— Vamos, sigo siendo la misma... el mismo de siempre.

Me le quedé viendo fijamente.

— Zatch... Me enamoré de un hombre que me daba seguridad al estar en sus brazos, que me hacía sentir amada... pero la verte ahora y después de lo que pasó... Creo que ese hombre ya no existe... —dije con tristeza.

— Si es por el sexo, puedo volver a ser hombre de nuevo, mirá —Zatch empezó a recitar las palabras para su hechizo— ¿Eh?

Pero nada pasó.

— ¿P-Por qué no puedo volver a la normalidad? ¡Funcionó la primera vez! 

Zatch comenzó a desesperarse, recitando el hechizo una y otra vez, pero entonces...

— Jaja... ¡Jaja! ¡Jajajajajaja!

Un risa de quiebre salió de su boca.

— Supongo que este es el precio a pagar por haberme divertido como una mujer en los últimos meses

— Incluso hablas en femenino...

— Lo siento otra vez, los clientes se sentían incómodos cuando hablaba como hombre...

Zatch se me acercó y me tomo de la cintura.

— Vamos, nena. 

Ambos nos vimos a los ojos. Sin embargo, aquella sensación que me daba al estar con él, ya no estaba.

— Lo siento, ¡Realmente lo siento! —aparte a Zatch de mí.

— Ya... veo... Será mejor que te vayas...

Las lágrimas empezaron a brotar de mí, y como último gesto antes de irme le di el arete que me había dado. 

Entonces me teletransporté a donde todo empezó, al reino del dios del conocimiento, a aquella cueva donde encontré el corazón de la sabiduría.

— ¡Aaaaaahhhhh! —grité con irá— ¡¿Por qué, por qué, por qué?! 

Me desplome en el suelo.

¿Qué fue lo que hice mal? ¡¿Es que no puedo ser feliz como mujer?! —seguí quejándome mientras mis puños golpeaban el suelo— ¡Solo quería ser honesta con el hombre que amaba! ¡¿Así se sienten todas las mujeres cuando les rompen el corazón?! ¡Waaaaaa!

Seguí llorando y quejándome, hasta que.

— Je, eres patético

Una voz masculina habló, era yo, mi yo masculino.

— ¿Que hacés aquí? Yo me deshice de ti...

— ¿Realmente lo crees? 

— ¡Sí, acepté el hecho de que soy una mujer!

— Y una muy patética, mira nomas ponerte a llorar por un hombre, yo nunca habría hecho tal cosa.

— ¡Cállate! ¡Yo te dejé atrás! ¡Renuncié a volver a ser hombre! ¡Todo por...! 

— ¿Por amor? Realmente debes estar orgulloso de eso, entonces dime, ¿Qué se siente ver al hombre que amas ceder anter el placer femenino?

*Boom*

Disparé una bola de fuego con una gran carga mágica, lo hice una y otra vez.

— Idiota, no soy real.

— ¡Cállate!

Seguí lanzando bolas de fuego.

Y después de un rato me detuve, cuando lo único que me rodeaba era humo

— ... Supongo fue una buena manera de desahogarme...

Y mientras volvía a la calma, me di cuenta de algo.

— ¿Eh...?

Frente a mí, en el lugar que había disparado incontables bolas de fuego, fue revelado una enorme puerta.

— Así que para encontrar otro templo debo sufrir... vaya pago más mierda...

Trate de abrir las puertas pero estás no respondieron. La única alternativa que venía a mi mente era usar toda mi fuerza.

*Sonido de grandes puertas de piedra moviéndose*

Eran pesadas, incluso use un hechizo de potenciación.

Y detrás de aquellas puertas había.

Un hombre sujetado de unas cadenas en ambos brazos y cuello, un hombre de apariencia joven de cabello negro y ojos rojos.

*Sonido de cadenas agitándose*

— ¡I! ¡Part uoy! ¡Etal!

Extrañas palabras salieron de sus bocas

"¿Desea el usuario aprender el idioma de los vampiros?"

Con la notificación frente a mí supe que lo que estaba encadenado no era un ser común.

— Sí...

"Idioma de los vampiros aprendido"

— ¡Te estoy diciendo que me sueltes!

— ¿Quién eres...?

— ... Tú... ¿Puedes entenderme? ¿Quién eres tú?

— Yo pregunté primero

— ... Me presento. Soy Alexander, miembro y heredero de la honorable familia Blackblood... Tu turno...

— Vania *****, santa de la sanación, futura heroína de este mundo y divinidad en ascenso

*Sonido de cadenas agitándose*

El vampiro que habia estado tranquilo hasta hace poco se volvió salvaje una vez más.

— ¡Te mataré! ¡A ti y al resto de los dioses! ¡Empezando por Rose!

— ¿Conoces a Rose?

— ¿Conocerla? ¡Fue ella la que me encerró aquí! ¡Ahora liberame!

— T-Tranquilo... no estoy de parte de los dioses... menos de Rose... primero que nada, cuéntame sobre ti...

Empecé a caminar hacia Alexander.

Pero repentinamente, en cuanto nuestros ojos hicieron contacto, algo pasó, un calor invadió todo mi cuerpo.

Mis senos empezaron a lactar y mi vagina comenzó a humedecerse.

"Quiero tener sexo con este tipo" 

Fue el pensamiento que invadía mi mente.

Y por su mirada, y el bulto formado entre sus piernas, podía decirse lo mismo de él.

*Mua*

Nos empezamos a besar.

Sentir su lengua jugando con la mía a la vez que sus colmillos me raspaban era una nueva sensación estimulante.

De hecho, viéndolo de cerca era muy guapo.

Y siguiendo el acto, use mi fuerza para arrancar su pantalón, revelándose el duro falo en su entrepierna, pero...

— ¡Ahng~!

No me dio tiempo siquiera de jugar con el, simplemente me cargó y lo metió... fue increíble.

Y mientras era penetrada una y otra vez por su gran pene, intercambiamos miradas y nos volvimos a besar.

Cuándo menos lo espere ya estaba tirada en el piso recibiendo fuertes estocadas mientras gemía en voz alta.

Y de repente.

*Mordida*

— ¡Kgh! 

Mi cuello fue atravesado por sus colmillos.

Pero en lugar de causar dolor sentía placer.

— Mmm, tu sangre es la mejor que he probado en años

— ¡A~ah! Puedes... seguir tomando... —dije mientras lo abrazaba.

Creo que un nuevo fetiche despertó dentro de mí, hacerlo mientras beben de mi sangre era un nuevo nivel de placer... 

Un placer que me estaba volviendo loca...

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— Mmm... ¿Qué pasó...? —desperté.

— Te desmayaste después de que me vine

Volteé a ver, era Alexander... con una venda puesta en los ojos.

— ¿Por qué el vendaje...?

— Tú... Cada vez que te veo a los ojos... Solo quiero hacerlo... como si fuera un animal salvaje... Parece que es lo mismo contigo...

— Te creó, fue algo extraño querer hacerlo con un sujeto encadenado al que apenas acabo de conocer...

Después miré hacia abajo, estaba hecha un desastre; manchas de sangre, leche materna y esperma chorreando.

— Crear agua

Empecé a enjuagarme, la parte más difícil siempre es el semen en mi interior.

Y minutos después.

— Entonces, cuéntame tu historia

Ya cambiada, le pedí a Alexander que contara su pasado, aunque también me puse una venda en los ojos, ver su figura hacia que mi entrepierna hormigueara.

Resultaba ser de una época donde los vampiros gobernaban... que también fueron eliminados por los dioses... Alexander era un príncipe vampiro, y con un gran talento pra la magia. Lamentablemente para los vampiros, los dioses los vieron como una amenaza así que decidieron eliminarlos. Pero antes de que él pudiera hacer algo, fue capturado y encerrado por Rose en este lugar.

— Entonces, dime, ¿Estás en contra de los dioses?

— No voy a mentirte, los quiero muertos a todos... Pero no tengo el poder para ello

— ¿Y qué haras ahora?

— Sigo encadenado — Alexander agito sus cadenas.

— Oye... Si yo te diera la oportunidad de vengarte de Rose... ¿Qué-?

*Sonidos de cadenas*

— Mi vida, es lo único que me queda para ofrecer

Un vampiro como un leal sirviente no sonaba nada mal, así que me levanté para cerrar el trato, pero.

*Caer*

Mi cuerpo se sentía débil y me hizo caer, afortunadamente Alexander me atrapó, pero.

Nuestros vendajes se cayeron.

Cuando menos me di cuenta ya estaba haciéndolo, gimiendo como una perra, gozando de sus estocadas. 

— ¡Ahh!  ¡A~Ang! ¡Tu pene se siente increíble! 

Pero entonces.

— Vania...

La voz masculina de Zatch resonó en la cueva.

Volteé a ver y ahí estaba él, en su forma masculina.

— ¿Zatch?

Iba a decirle a Alexander que se detuviera, pero en cuanto vi sus ojos... la palabra "detente" no pudo salir de mis labios, él tampoco se detuvo, estaba sumida en la lujuria.

"De mi mujer"

Fueron la palabras que escuche decir a Zatch antes de ver como golpeó con toda su fuerza a Alexander.

*Mua*

No perdí el tiempo y besé a Zatch.

*Crack*

También le arranque la ropa.

Bajé rápidamente a su entrepierna, frotando su masculinidad contra mi cara, lamiéndola, dándole pequeños besitos.

Y finalmente lo metí en mi boca.

— Mmm~ shelichiosho~

El pene que tanto había esperado por fin estaba en mi boca, tenía ese delicioso sabor que recordaba, mi lengua solo podía disfrutarlo como si de un dulce se tratará.

Entonces.

*Sonidos de eyaculación*

Soltó toda su carga en mi boca, y si su pene sabía delicioso, su semen caliente lo era todavía más, adoraba la sensación pegajosa que este me daba. 

— Bien, ya fue suficiente —la voz de Eva sonó.

Eva también estaba aquí, pero no me importó, en su lugar.

— Hija~ ¿Tú también quieres unirte~? 

Eva se acercó a mí y tocó mi marca de súcubo.

— Sellado

— ¡Ngh! 

Sentí como un piquete.

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Volví a despertar, esta vez viendo a Eva.

— E... ¿Eva...? ¿Qué haces aquí...?

— Es bueno que hayas vuelto a tus sentidos, madre

— ¿Sentidos...? ¿De qué...? —miré hacía abajo— ¿Por qué estoy desnuda? Y mi boca... ¿Por qué hay semen en mi boca? 

— Me sorprende que puedas identificarlo tan fácilmente

— Yo... ¿Qué hice? ¿Qué me pasó?

Eva chasqueó sus dedos.

— Bien, escúchame con atención, Vania. Lo que te diré no es algo que diré como tu hija, sino como Rose —Eva habló con un tono serio— Acabas de tener tu primer encuentro con un vampiro...

Eva empezó a explicar; tanto vampiros como súcubo tienen un don para atraer al sexo opuesto, y en cuanto nuestros ojos hicieron contacto se activaron mutuamente disparando nuestro libido. No solo eso, tal don casi me deja atrapada en un estado de lujuria insaciable.

Y también me contó que ella fue quien lo encerró aquí, confirmando las palabras de Alexander, dijo que Era un vampiro especial con la capacidad de caminar bajo la luz del sol y pasar gran tiempo sin consumir sangre humana. Provenía de una época anterior a las súcubos, y al igual que estas, también fueron destruidos por los dioses... No pude evitar preguntarme cuántas veces habían rehecho este mundo.

— Ya lo decidí, lo tomaré conmigo

— ¡Vania! ¡Piénsalo un segundo!

— ¿Pensar qué? Todavía hay una Rose falsa suelta por ahí, cualquier cosa que me ayude a matar a un dios... la tomaré no importa el riesgo

— ¡No, no puedes! ¡Como diosa te lo-!

— ¡¿Cómo qué?! Ya no eres Rose, eres mi hija. Ahora se una buena niña y haz caso a mamá... ¿O es que no quieres hacer que Lilia pague por su crimen?

— ¡Sí quiero! ... ¡Pero hay otras maneras! ¡Además, los dioses se enojaran conmigo!

— Los dioses ya están enojados contigo, ¿No te has preguntado por qué no vienen a darte una mano? Ahora, así como yo renuncié a mi verdadera identidad, es tiempo de que tú también lo hagas, Eva

Eva se quedó callada.

Caminé hasta Alexander, estaba inconsciente pero no parecía herido.

— Mierda... Con solo verlo... me dan ganas de hacer cosas sucias con él 

Una vez más me puse una venda.

— Oye, despierta —me puse a darle palmaditas.

— ... Mmm... Ese fue un buen golpe...

— Escucha, ¿Quieres ser libre? Entonces entrégame tu vida, te ayudaré a matar a Rose

Saqué un contrato de promesa, sin embargo.

— Yo, Alexander Blackblood, entregó mi vida a Vania *****, mientras ella me provea de su sangre, yo le serviré y no dudaré en seguir sus órdenes

Acto seguido Alexander se acercó a mi, para ser más exactos, a mi cuello. Sentí como sus colmillos se clavaban en mi cuello, ahora con un leve dolor.

— ¡Auh! ¡Oye! 

Y mientras sentía como mi sangre era succionada, me volví a desmayar.

Fin del capítulo 13

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