Una historia sobre una princesa elfo y una caballera intercambiando lugares con orcos.

Después de varias comisiones furras, algo que no es furro, una novela de Pixiv, que tiene segunda parte (contando otro caso) y solo los grandes saben cuando será traducida.

En una cueva oscura y húmeda, una joven se lamentaba de sus acciones. Aunque era para proteger a su pueblo, se dio cuenta de lo imprudente que fue aventurarse a cazar monstruos solo con su fiel caballera. Cuando escucharon sobre dos orcos de bajo nivel saqueando un pueblo en la frontera, pensaron que, como estaban bien entrenadas, podrían manejarlo con facilidad. Pero...

"¡Bujiji... Finalmente te atrapé... eres mía!"

Alisa, la princesa elfo, se encontraba enfrentando a un orco ella sola, separada de su sirvienta Luria. A pesar de haber considerado usar magia de inmediato al encontrarse, su oponente, que se suponía no podía usar magia, había aprovechado una trampa de teletransporte. Además, la distancia entre ellos era prácticamente nula... El delgado brazo de Alisa quedó atrapado por la mano tan gruesa como el roble del orco.

"¡Ah...!"

Sintiendo una disparidad de fuerza que parecía que podría romper sus huesos en un instante, Alisa soltó un grito involuntario. Justo cuando pensó en ser violada, el orco sacó una piedra de algún lugar y comenzó a recitar un hechizo.

"¡Bujajaja! ¡Objeto mágico, actívate!"

Un resplandor deslumbrante los envolvió a los dos, brillando tan intensamente que parecía alcanzar el suelo. Y entonces, una sensación de flotar suavemente envolvió su conciencia.

"¡Noooooo!"

*¡Zum!*

La vista parpadeó y las sensaciones comenzaron a desaparecer. Donde antes había un solo orco frente a sus ojos, ahora había dos. No, había un orco semi-transparente saliendo de la boca del otro.

(¡Esto es...!)

Trató de gritar, pero su voz no resonó. ¿Era como si estuviera hablando en su mente? Al girarse bruscamente, vio su propio cuerpo mostrando una expresión vacía. Sus propias manos también eran translúcidas, lo que significaba que había sido convertido en alma o algo así.

(¡Bujaja... Voy a tomar tu cuerpo...!)

Cuando el orco se rió con malicia, transmitió su repugnante risa como si fuera telepatía. Agarrando el alma de Alisa, la sacó de su boca con un tirón y la absorbió hacia adentro.

(¡Espera! ¡Mi cuerpo!)

Intentó retenerse, pero fue succionada hacia la boca del orco como agua fluyendo hacia un agujero. Lo último que Alisa, ahora solo una conciencia, vio fue la imagen de su propio cuerpo siendo engullido por el alma del gigantesco orco con un sorbo tras otro.

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Se escucha una voz tintineante como de campana.

Cuando Alisa abre los ojos, ve a una chica sentada sobre una roca. Tiene las piernas abiertas, y su minifalda deja a la vista unos calzones blancos puros.

Lleva una blusa que deja al descubierto su escote, resaltando sus generosos senos. Tira de su ropa hacia abajo para exponer su pecho aún más. El diseño brillante parece ser de la realeza, o incluso, la ropa que ella misma llevaba puesta...

Y su rostro, con sus largas orejas y su largo cabello rubio tan brillante como la seda... era el de Alisa

"Buh, buhuhuhu... ¿Así que ahora tengo el cuerpo de una mujer? Bueno... está bien... no quiero volver a cambiarlo, es muy placentero..."

Con una sonrisa lasciva, Alisa estira el labio superior y, como un cerdo, abre las fosas nasales mientras acaricia su propio cuerpo. Su rostro, tan perfectamente esculpido, ahora está torcido de una manera que sería inimaginable para una princesa elfo. Con un sonido húmedo, lame su cuerpo mientras lo explora con su lengua.

"¡¿M-m-mi cuerpo...?!" 

Al intentar levantarse, se dio cuenta de que sus manos y pies estaban atados. Se sorprendió al sentir su cuero cabelludo golpear directamente el suelo de la cueva al caer, y al notar la sensación de la grasa acumulada en su vientre. Pero lo que más le sorprendió fue ver que su piel ahora era de color verde.

"¿Mmm? ¿Qué pasa, no te gusta tu cuerpo de orco? Bueno, lo entiendo, no se siente para nada bien"

"N-no, no puede ser, y-yo... ¡¡¡No, no, no!!!"

Al hablar con palabras entrecortadas y temblorosas, Alisa parecía inquietante. Y entonces, comprendió lo que le había sucedido. Había intercambiado cuerpos con el orco que intentó atacarla.

"Oh, te ves patética haciendo un lloriqueo en mi cuerpo... ¿Hmm? Oh, pero mira qué cuerpo tan impresionante... Es mucho más bonito y fuerte que los que he violado antes... fue un gran éxito, ¿no? Tú también piensas lo mismo, ¿verdad?"

Con la nariz goteando, se desespera ante la situación en la que se encuentra. Mirando hacia abajo con desprecio, como si estuviera mirando basura, Alisa percibe el verdadero valor de ese cuerpo. Una belleza envidiable, linaje y poder... Debe ser un golpe de suerte. Cuando levanta la falda y muestra sus bragas, su nariz reacciona con sensibilidad.

"¡P-por favor deten...! ¿¡Qué es esto!?"

No puede apartar la mirada, y siente el deseo de violarla. 

Los orcos son criaturas que solo tienen machos, y utilizan hembras de diversas especies para la reproducción. 

Y lo que tiene delante es una fabrica fértil de alta calidad... Es natural que su cuerpo lo deseara instintivamente.

"Los orcos solo piensan en el sexo, ¿verdad? Es natural, ¿no? ¿Qué tal si te piso con los pies? ¿Te gustaría?"

Motivada por la sensación de superioridad debido al intercambio de cuerpos, Alisa estimula el miembro desde encima de su taparrabos con entusiasmo.

Cada vez que lo hace, se estremece involuntariamente.

"¡Ah, por favor, detente, esto es raro...!"

Para la princesa, que nunca ha experimentado sensaciones masculinas y ha sido mantenida alejada de lo sexual, la estimulación resulta abrumadora. En un instante, está lista para la eyaculación, con el semen acumulándose en sus testículos, pulsando con intensidad.

"¡Jijiji! Viendo algo tan grande, también empiezo a sentirme excitado... Este cuerpo es tan lascivo... Ngh ♡♡♡"

Alisa, con una sonrisa lasciva en el rostro, también acaricia su pecho mientras desliza sus dedos por la entrepierna de su ropa interior. Esa área, nunca antes tocada por nadie, está siendo invadida por ella misma, manipulada por la mente depravada del orco. 

Y nadie puede detenerlo.

"¡D-detente, por favor, detente, detente!"

Su propio cuerpo está mostrando obscenidades, y aunque intenta apartar la mirada, instintivamente sigue observando fijamente. El cuerpo del orco y su mente queman su alma con el deseo de querer ser apretado por esos senos, de sembrar su semilla en el lugar íntimo oculto dentro de esos calzones.

"Estos senos tan suaves, este aroma delicioso... Son tan diferentes a cuando era un orco... No puedo creer que seamos la misma especie... Es increíble... ♪"

Con un tacto pegajoso que recuerda a una bestia lujuriosa que acecha a su presa, expone el cuerpo de la princesa elfo. Cada vez que lo hace, Alisa tiembla y sus venas laten, enviando sangre a sus zonas erógenas.

"¡Ohh, haa~! ♡♡ ¡Esto es increíble! ¡El cuerpo de una mujer es asombroso! ♡♡♡♡ ¡Ah, sí, ohh~! ♡♡ ¡Sí, sí~! ♡♡"

Es una sensación de placer que hace que olvide pisotearlo con los pies. No es como centrarse en el miembro de un orco, sino algo suave que hace que todo su cuerpo se caliente. Su cuerpo, que nunca antes había sido tocado por nadie, ahora florecía lujuriosamente bajo la voluntad y el deseo del orco.

"¡Dios, sí! ♡♡♡♡ ¡Es tan bueno! ¡Es mucho mejor de lo que imaginé! ♡♡♡♡ ¡Aunque no tenga pene, mi entrepierna arde y hormiguea! ♡♡"

El delicado cuerpo de Alisa estaba siendo estimulado por la excitación mental del orco, y estaba empapado en una gran cantidad de jugos. ¿Se dio cuenta de que había cambiado de anfitrión, o no? Lo único que era evidente era que estaba avanzando rápidamente con los preparativos para el acto sexual.

"¡Ohh, sí! ♡♡♡ ¡Ahh, tan bien! ♡♡♡♡♡ Ahh... ♡♡♡♡"

El lugar, empapado en fluidos, estaba tan mojado que incluso el color de la piel se podía ver a través de los calzoncillos. Cuando los delgados dedos acariciaban la grieta rosada que corría verticalmente, el jugo comenzaba a gotear lentamente. Vencido por la gravedad, caía sobre los pies del orco que yacía debajo.

"¡Ah, síííí! ♡♡♡♡♡♡ Esto~ ♡♡♡♡♡ Esto es... ♡♡♡♡ ¡Una vagina! ♡♡♡♡♡♡♡♡ Está tan húmedo, tan... tan pegajoso y caliente...♡♡♡♡♡♡♡ No puedo soportarlo~ ¡Ahhh! ♡♡♡♡♡"

Alisa, mientras estimulaba su propia entrepierna, dejó resbalar los dedos, y sin querer introdujo dos dedos en su vagina. La intensa sensación de placer en ese momento, el éxtasis que recorría todo su cuerpo, era algo que la mente del orco no podía soportar.

"¡Aaahh, nooo~! ♡♡♡♡♡♡ ¡Los dedos no se detienen! ♡♡♡♡ El cuerpo de una hembra~ ♡♡♡ ¡El cuerpo de una elfo es el mejor! ♡♡♡♡♡♡♡ Ohh, lo sé, voy a venirme, me voy a correr~ ¡Aaaahhh! ♡♡♡♡♡♡♡"

Los movimientos de los dedos de Alisa se volvieron más intensos, como si estuviera guiando su cuerpo hacia el clímax femenino. Siguió temblando y convulsionándose una y otra vez, haciendo sonidos húmedos mientras babeaba y su rostro se derretía en éxtasis, arqueando su cuerpo.

"Oh ♡♡♡ Jaa ♡♡♡♡ Aaaaa ♡♡♡♡ Nghn ♡♡♡♡♡"

Su dulce voz de éxtasis fue breve, seguida de un sonido sordo, como si estuviera exprimiendo algo. Era la voz natural de Alisa, saliendo instintivamente.

"¿Ehh? ¿Se detuvo...?"

A pesar de no poder soportar ver más, se arriesgó a mirar cuando los sonidos y movimientos intensos parecieron calmarse un poco. Si Alisa hubiera perdido el conocimiento, su intención era atarla con una cuerda y luego pensar en cómo volver. Sin embargo, lo que vio frente a ella fue su propia forma, babeando y sonriendo con malicia.

"Ah... ¿no crees que... ya es hora de la acción real?"

Se acerca como una serpiente, envolviendo sus voluptuosos senos y muslos a su alrededor. Al mismo tiempo, estimula su miembro con dedos ágiles como si fueran un gran árbol. Su erección está completa gracias a la estimulación con los pies y masturbación frente a ella, con el líquido preseminal brotando de la punta.

"No... ¡por favor, detente! ¡Esto no puede ser permitido!"

Su virginidad, cuidada durante 18 años, está en peligro de ser arrebatada por el despreciable orco. Además de que no es un simple acto de violación, sino que su carne está siendo manipulada. Lo más espeluznante es que, ante la vista del orco, su cuerpo se excita y espera ansiosamente eyacular.

"¡Es mi cuerpo, por lo que ahora yo decido como lo uso! ¡Así que, aquí voy! ♡♡♡ ¡Ah...! ¡Ahh...! ♡♡♡♡"

Con una sonrisa maliciosa, sin mostrar la menor vacilación, Alisa colocó su entrepierna sobre la punta de su miembro y lo recibió mientras empujaba su cadera hacia adelante.

"¡Nooooooooooooo!"

Con un desagradable sonido, el enorme miembro entraba en su vagina.

Era claramente demasiado grande, presionando dentro de Alisa y haciendo que su vientre se hinchara tanto que era visible desde fuera.

"Ohh... Esto es... la sensación del sexo... ¡Es tan placentero! ♡♡♡"

Con voz animal y convulsiones abdominales, Alisa se sumergió en el placer.

Gritaba tan fuerte que sus dientes chirriaban de placer extremo.

Mientras acariciaba su vientre y estimulaba el miembro por encima, comenzó a mover las caderas.

"¡No, por favor, paraaaaaa!"

Su vagina se aferraba tan ajustadamente al miembro que incluso podía sentir su ritmo pulsante.

Cada pliegue, al moverse, acariciaba y estimulaba cada centímetro del falo, sin dejar nada fuera.

El placer que emergía de ahí era algo que ni siquiera el orco había experimentado antes. Alisa, ahora en el cuerpo de un hombre por primera vez, no podría resistirlo.

"¡Detente, detente, detente! ¡Va a salir, algo va a salir!"

El interior de sus muslos se contrae, mientras el saco escrotal pulsa y la información genética de incontables orcos se prepara para ser lanzada a través de la uretra.

El glande comienza a hincharse para asegurar que no se escape durante la eyaculación.

"¡Esto es genial! ♡♡♡♡ Princesa elfo ♡♡♡♡ En tu coño ♡♡♡ ¡¡¡Eyacula tanto como puedas!!!"

Alisa también experimentaba esas sensaciones claramente.

Ella conocía bien el instinto de los orcos de inseminar a su pareja a toda costa.

Comprendía instintivamente cómo eso corrompería su mente.

"¡No, no puedo evitarlo! ¡Esta saliendo! ¡Ah, ahhhh!"

El cuerpo del orco no está diseñado para contener la eyaculación.

De hecho, los orcos tienen una mentalidad que les hace eyacular tan pronto como llegan al clímax.

No había forma de contenerlo.

"¡Ohhh, me estoy viniendo! ¡Y tú te estas viniendo dentro de mí!"

El semen brota como un géiser intermitente, golpeando profundamente a través del cuello uterino.

En ese momento, el cuerpo de Alisa cumple su propósito como portador de vida, enviando una gran cantidad de sustancias placenteras al cerebro como recompensa.

Alisa, fuera de control, se sumerge en un éxtasis desenfrenado.

"¡Ah, ah, no, no puede ser verdad, dentro de mí...!"

Aquí, finalmente, ella se da cuenta de que ha sido fecundada.

El cuerpo que una vez perteneció a la princesa del reino, ahora lleva una semilla.

A pesar de su jadeo agitado, su mente se vuelve pálida.

"Ah, fue tan placentero... Oh... ¿Cómo supe que era la princesa elfo...? ¡Ah, ya veo...! ¡Jajajajaja, finalmente estoy libre...! ¡Finalmente, me he liberado de ese cuerpo maldito!"

En contraste, Alisa siente que su cerebro de repente se volvía más claro mientras saborea los vestigios del clímax.

Siente una corriente eléctrica corriendo por sus nervios y verifica nuevamente cómo está su cuerpo.

Cosas que no podía pensar cuando estaba en el cuerpo del orco ahora son posibles en el de Alisa.

"¿Hmm? Oh, ya veo, ya veo... ¡Interesante! Parece que tengo suerte... Pensé que si causaba suficiente alboroto, algún tipo decentemente fuerte vendría por aquí, pero ¡Nunca esperé esto! La hija de 'ese hombre', ¿eh...?"

Alisa hablaba con fluidez, como si fuera otra persona, o más bien, como si no fuera un orco.

"Ugh, sniff... sniff, Luria..."

¿Acaso su corazón se ha roto? Estaba llamando al nombre de su caballera, separada de ella. Su aspecto, llorando y suplicando con una voz ronca, era desgarrador.

"Tsk, no hagas caras femeninas con ese cuerpo repugnante, ¡es asqueroso!"

"Mi cuerpo... devuélvemelo..."

Le suplicó débilmente a Arisa, quien la miró con desdén.

Por supuesto, no había forma de que aceptara eso.

"No pienso hacer eso. Este cuerpo es tan maravilloso... Es el cuerpo de Alisa, la princesa del Reino Élfico. ¿Quién en su sano juicio querría volver a ser un orco?"

Alisa, heredera de este reino y miembro de la familia real, y el orco, una criatura de baja clase perseguida y odiada. La comparación entre los dos era ridícula.

"¿Por qué... por qué...?"

"¿Oh? ¿No es obvio? ¡Para salir del cuerpo de orco, por supuesto! Para buscar 'venganza'."

Sin embargo, para Alisa, esa no era la única razón. Había un propósito mucho más grande.

"¿La venganza... por ser perseguido por la gente?"

"¡Bah! ¿Y qué importa eso? No me importaría erradicar a todas esas criaturas inferiores como los orcos..."

Alisa respondió, insinuando que los orcos no tienen la capacidad de pensar en tales cosas.

"¡Como sea, devuélveme mi cuerpo, por favor!"

Mostró irritación ante el discurso del ex-orco. Incapaz de soportarlo más, agarró a Alisa como si estuviera a punto de tomarla por la fuerza.

"¡Gaaaah! ¡Tú, mis huesos...!"

Los poderosos músculos del orco mostraban una fuerza mucho mayor de la esperada, haciendo que el delgado brazo de Alisa se quebrara con un sonido distorsionado.

"¡E-está bien! ¡Podré curarme con magia de curación una vez que regrese...!"

Sin darse cuenta, su yo original no solía tener ese tipo de pensamientos simplistas. Al menos, no habría considerado que una fractura se podría curar con magia... Era evidente que estaba siendo influenciado gradualmente.

"¡Princesa! ¿Está bien? ¿Está usted por aquí?"

Desde lo profundo de la cueva se escuchó una voz serena y firme de una joven. Era Luria, la valiente y leal caballera elfo, amiga y la más confiable subordinada de Alisa.

"¡Kujiji... qué suerte tienes. ¡Luria, por favor, ayúdame! ¡Estoy aquí! ¡Estoy siendo atacada por un orco!"

Alisa respondió, buscando ayuda en "un tono que imitaba su voz original", con la esperanza de que Luria la escuchara y viniera en su rescate.

"¿¡Qué!?"

Era comprensible que se sorprendiera. Además de la imitación en sí, la perfección del disfraz era inesperada.

"Jajaja... ¿Qué pensará tu leal sirviente en esta situación?"

"¡Q-qué...!"

Sin embargo, había olvidado algo importante. Estaba Alisa con el brazo roto y lo que parecía ser un orco atacándola. No había forma de considerar que estaban intercambiados. Antes de que pudiera reflexionar más sobre ello, un destello plateado pasó velozmente frente a sus ojos.

"¡Princesa!"

Aunque lograron esquivarlo por poco, continuaron enfrentándose con sus espadas una y otra vez. De vez en cuando, se escuchaba el sonido de las rocas de la cueva cortándose como mantequilla.

"¡N-no es así! ¡Esa yo es una impostora! ¡Luria! ¡Ahora estoy en el cuerpo de un orco, pero soy Alisa!"

Aunque trató desesperadamente de transmitir que ella era la verdadera, era comprensible que no le creyeran en absoluto. Para Luria, la idea de que la noble princesa sea el orco con la entrepierna expuesta de tal manera era simplemente absurda.

"¡¿Qué estás diciendo, criatura orca?! ¡Princesa, ven hacia aquí...!"

"¡Luria! ¡Gracias por venir en mi ayuda! Estoy tan aliviada... No, lo siento, Luria. Si hubiera escuchado tus palabras, no habríamos terminado así..."

Una vez que tomaron cierta distancia, Luria aseguró a Alisa. El antiguo orco utilizó los recuerdos de Alisa para averiguar por qué había venido aquí. En su interior, se regocijaba mientras se apoyaba en Luria.

"Me alegra verte a salvo... ¡Esto es...! Princesa, ¿qué significa esto...?"

Luria rápidamente verificó el estado de Alisa. Además de las dolorosas heridas en el brazo, frunció el ceño al ver el líquido que goteaba desde su entrepierna, evidencia de que había sido despojada de sus ropas. Había visto a muchos de sus subordinadas y aldeanas pasar por experiencias similares.

"Lo siento, yo... yo..."

"Por favor, no se preocupe, Princesa. De todos modos, me encargaré de ese monstruo... ¿Todavía puedes usar magia de curación? Si es demasiado severo, podemos regresar al pueblo de inmediato para que le traten."

Con eso, Luria dejó de tocarla y le puso una capa sobre los hombros. Reconoció que necesitaban atención médica urgente, pero se centró únicamente en la fractura de su brazo, ya que era la lesión más grave de Alisa. Después de todo, la verdadera furia tenía que ser dirigida hacia el responsable frente a ellas.

"¡No, espera, Luria! ¡Por favor, escúchame! ¡Estás siendo engañada!"

Luria sostenía su espada contra el desnudo orco. Su presencia irradiaba una intensa opresión y un deseo de matar.

"¿Qué estás diciendo, orco? ¡Y cómo te atreves a mancillar a la princesa del Reino Sagrado! ¡No te permitiré una muerte rápida, maldito ser inferior...!"

Esa persona que solía ser tan amable ahora estaba llena de ira, dispuesta a matarlo. Solo con eso, el orco sintió cómo se le cortaban las piernas y se quedó paralizado.

"¡Hic...! ¡Aaaahhhhhhhhhhh!"

Con el sonido cortante del viento, un agudo dolor atravesó su entrepierna.

El objeto, cubierto de fluidos corporales, fue limpiamente cortado desde la base.

"Hmph, qué gritos tan repugnantes. Ahora no podrás mancillar a ninguna mujer más. Pero te haré sufrir hasta la muerte... la próxima será tu pierna."

"Aah... por favor, detente, detente, Luria..."

Luria, con la espada empapada en sangre, apuntó hacia él. Su ira se intensificó al verlo suplicar por su vida.

Apretando los dientes y levantando su espada, escupió mientras gritaba:

"¡Silencio! ¡La vileza de las criaturas demoníacas que pretenden imitar a la princesa merece la muerte mil veces!"

Con un estruendo retumbante, la magia llenaba la espada.

Aunque no era suficiente para volar la cueva, al menos el cuerpo del orco podría desaparecer sin dejar rastro.

Él apretó los ojos con fuerza, preparándose para su final.

"P-por favor, detente, Luria..."

Pero lo que esperaba no llegó.

"¡¿Qué...?! ¡Princesa...!"

Fue detenida por Alisa, que la abrazaba por detrás, impidiendo que continuara el ataque.

¿Por qué, exactamente, estaba protegiendo al orco que la había lastimado?

Luria no podía entenderlo.

"Lo que ese orco está diciendo es verdad... tú has sido engañada por "

El tono de voz cambió bruscamente, familiar para él pero completamente desconocido para Luria.

"¿Eh...? ¿Qué... está... queriendo decir, Su Alteza?"

"Es verdad. ¿Recuerdas a la princesa que conoces hablando de esta manera, burlándose de la dedicación de sus seguidores?"

El comportamiento y la expresión facial eran completamente diferentes... pensar que eran dos personas diferentes que se parecían mucho era lo más natural.

Y, al contrario, el orco hablaba y se comportaba exactamente como la Alisa que ella conocía, lo hacía perfectamente.

No había forma de que una criatura tan baja pudiera imitar de esa manera.

"¡Tú... tú... desgraciado!"

Finalmente, se dio cuenta de que Alisa y el orco realmente habían intercambiado sus cuerpos.

Agarrándose del pecho con una expresión de disgusto y confusión.

"¡Oye, oye! Si te resistes, le arrancaré la lengua a este cuerpo, y no quieres eso, ¿verdad?"

Sin embargo, a diferencia de él, Alisa no se inmutaba ante la intensidad de su mirada asesina.

"¡¡Khhh!!"

Porque ahora poseía el cuerpo de Alisa, a quien debía proteger. Por supuesto, Luria también estaba obligada a obedecer. Si llegara a matar a Alisa, tendría que quitarse la vida. Pero incluso si eso sucediera... ¿Qué pasaría si perdieran a la única princesa con sangre real?

"Vaya, vaya, Luria, eres una buena chica... sólo tienes que hacer lo que yo te diga. Pero antes que nada, ¿cómo te sientes después de haber atacado a la verdadera princesa?"

Alisa acariciaba con sus delicados dedos desde el cuello hasta la barbilla. Una sonrisa despreciable y triunfante cubría su bello rostro como si hubiera sido pintada.

"Ah... Princesa... Tal cosa... yo..."

"Está bien, no tienes por qué preocuparte, Luria..."

Ante la expresión de arrepentimiento de Luria, se comportaba con firmeza mientras trataban su hemorragia. Aquí estaba la imagen ideal de señor y vasallo, digna de aparecer en los libros de texto.

"Bueno, ya que hemos disfrutado del emocionante reencuentro entre señor y vasallo, ¿por qué no les doy un poco de entretenimiento adicional?"

Alisa profundizó su sonrisa con un tono burlón mientras comenzaba a infundir magia en el brazo que aún podía mover.

"¿Qué estás tramando, maldito?"

"Oh, no te resistas tanto. Si te pasas de la raya, esta pequeña y temblorosa lengua podría cortarse de inmediato, ¿sabes?"

Alisa amenazaba mientras sacaba la lengua y apretaba los dientes. El delicado cuerpo de ella se desangraría si perdiera la lengua.

"Bien, ¿por qué no dejo que mi 'poder como señor' también se manifieste? Ja, ja, ja, entrenada en artes tan despreciables mientras tiene esta adorable cara..."

"¡¿Q-qué estás...?! ¡Ah... ah... ah...!"

Luria, incapaz de resistirse, sintió cómo el brazo de Alisa se hundía en la parte posterior de su cráneo. La mano se hundió profundamente como si no hubiera nada allí, pero Luria podía sentirlo y emitió gemidos repugnantes.

"¡No puede ser!"

"Parece que aún lo recuerdas. El tabú que hasta ahora habías evitado usar... Nunca imaginaste que tu mejor amiga, en quien más confiabas, sería tu primera victima, ¿verdad? Ja, ja."

Alisa recordaba esa magia, algo tan horripilante que no podría olvidarlo. Los miembros de la familia real deben estar más alerta contra el asesinato, especialmente la traición de sus subordinados. Para evitarlo, manipulan a sus seguidores para que no alberguen resentimientos y rebeldía.

"¡Ah, para...! Y-yo, Luria... prometo... lealtad... y... obediencia... a la..."

Luria luchaba con desesperación, agarrándose la cabeza, con los ojos abiertos de par en par y su cuerpo convulsionando violentamente. Sin embargo, a pesar de la agonía, lograba pronunciar sus juramentos con una voz que sonaba como si estuviera siendo estrangulada con un trapo húmedo.

"¡Luria, mantente firme, por favor, Luria...!"

"Princesa..."

Desesperadamente, intentaba traer de vuelta a la cordura a Luria, y ella extendía la mano en respuesta. A pesar de estar a punto de ser dominada, su voluntad de mostrar lealtad a su amo era impresionante. Era algo que incluso dejaba a Alisa admirada, pero ya era demasiado tarde. Una lágrima solitaria rodó por su mejilla, y con un chasquido, una descarga eléctrica intensa envolvió a Luria, haciendo que su brazo se soltara y cayera como una marioneta sin hilos.

"Vaya, qué maravilla... un hechizo que controla la mente para esclavizar a los subordinados. Tu padre usó esto para convertirse en rey, ¿verdad? Oye, despierta, Luria"

Una vez más, al introducir su mano en la parte posterior de la cabeza, provocó un espasmo en todo el cuerpo de Luria.

Era evidencia de que los nervios en la mano de Alisa estaban controlando el cuerpo de Luria a través de su cerebro.

"¿Cómo puedo ayudarla, mi ama?"

"¡...!"

Nunca antes había visto a alguien responder de manera tan impasible, con los ojos vacíos y sin brillo.

Ni siquiera cuando actuaba formalmente mostraba una expresión tan desprovista de vida.

Y sobre todo, ver su propio cuerpo siendo llamado "ama" por alguien más le causaba un dolor profundo en el corazón.

"Oye, ¿Quién crees que soy yo? Y ¿Quién crees que es ese orco frente a ti?"

Con un chasquido, desabrochó las hebillas de su armadura y sacó de debajo un par de senos tan grandes como los de Alisa, comenzando a acariciarlos sin encontrar resistencia alguna. Solo veía cómo los pezones, de un bello tono rosa, se endurecían. Sus ojos no podían apartarse de esa figura de su amiga.

"Sí, usted es la princesa elfo, Alisa-sama, poseída por un orco, a quien le he dedicado mi lealtad incondicional. Y el orco frente a nosotras, aunque solía ser la amada Alisa-sama, no es más que un orco, una criatura inferior que debe ser eliminada. ¿Debo encargarme de él?"

Luria había captado con precisión la situación y estaba decidida a matar a la antigua Alisa.

Una acción vil que negaba todo el pasado, pero para Alisa parecía ser una respuesta perfecta.

"Ja, ja, ja! No es necesario. De hecho, sería problemático si muriera..."

"¿Por qué... por qué harías algo así...?"

Ante la risa burlona de Alisa, él le preguntó por qué sentía tanto rencor...

"¿Por qué no le preguntas a tu propio cuerpo? Después de tanto pensar con el cerebro de un orco sin inteligencia, ya deberías haberte familiarizado lo suficiente para entenderlo, ¿no crees?"

Incitado por esas palabras, él mismo abrió el cajón de los recuerdos.

Sin saber que eso llevaría a una conclusión fatal...

"¡Esto es...! ¿Es mentira...? Mi padre..."

Los recuerdos desenterrados por Alisa mostraban la imagen de un niño pequeño...

Y cómo unos padres cariñosos fueron manipulados por el padre de Alisa con magia en un fatídico día.

Resultó que los dos estaban enemistados con el padre de Alisa, y este los había engañado para casarse con la madre de Alisa, quien provenía de la familia real.

Además, él transfirió su conciencia a un cuerpo de orco, despreciado como un ser mágico.

Al verlo, sus padres no mostraron pesar, sino que, en su lugar, expresaron el máximo desprecio hacia el orco inmundo.

"¿Eso significa que tú eres...?"

"Soy un antiguo elfo que tú. Aunque de diferente género... Aunque, vaya, este cuerpo está bien. No como el cerebro de un orco, que ni siquiera puede pensar. Y, sin embargo, parece que me estoy acostumbrando... Y también, los recuerdos de ese hombre que solía odiar, ahora llenan mi mente con su expresión amable... Realmente fue peligroso. Si el proceso de transferencia a este cuerpo se hubiera retrasado un día más, habría sido otro orco quien lo usara, ¿verdad? Qué afortunada eres, ¿no? Ser usada por alguien de la misma raza..."

Todo había comenzado con la idea de ​​el padre de Alisa y Alisa misma. Al darse cuenta de eso, él fue invadido por una profunda tristeza.

"¡Tal cosa, no somos iguales...!"

Sin embargo, la ira de ser despojada de su cuerpo nunca desaparecerá.

"¡Oh! Entonces, ¿Qué tal si te muestro lo que pasaría si un orco se apoderara del cuerpo de una mujer...?"

Con esas palabras, Alisa golpeó ligeramente la piedra. El sonido distintivo resonó y, al mismo tiempo, una gran sombra apareció desde el fondo de la cueva. Se había olvidado de que estaba en territorio orco.

"Bujii... Bujiji... ¡Una mujer, una mujer! Quiero violarla... ¿Qué demonios? ¡Mi hermano fue atrapado, maldita sea! ¡No te lo perdonaré, maldita zorra!"

Sin embargo, el orco, mientras babeaba y se enfurecía, blandía su garrote. 

Era un patrón similar al momento en que llegó Luria.

"Tch, parece que recuerda la señal, pero no parece recordar qué hacer con ella... Bueno, no importa"

Sin embargo, Alisa no tenía la intención de mostrar piedad en absoluto. Tomando control del cuerpo de Luria, infundió energía mágica en su brazo y disparó una bola de energía en el vientre del orco.

"¡P-Gyaa! ¡Duele, duele mucho!"

El cuerpo, de unos dos metros de altura, salió volando y golpeó la pared. Con solo un ligero esfuerzo, esto fue lo que sucedió. Alisa no pudo ocultar su sorpresa ante la gran diferencia de habilidades.

"Je, impresionante... este cuerpo. No solo es experta en esgrima, sino que también puede lanzar hechizos sin recitar encantamientos. Realmente sorprendente. Sin duda, es la capitana de la guardia personal de la princesa elfo..."

Además, como para demostrarlo, Alisa disparó otro golpe, y el orco emitió un gemido similar al de una rana aplastada antes de quedar inmóvil.

"¿Hmm? ¿Quizás me pasé un poco...? Bueno, los orcos son resistentes, así que probablemente siga vivo. Además, es conveniente tener subordinados en los que pueda confiar... Sería interesante probar la fuerza de este cuerpo. Oye, intercambia tu alma con la suya."

"¡No, no puedes hacer eso! ¡No con Luria...!"

Intenta detenerla, pero Luria no escucha en absoluto. Se había convertido en una marioneta de carne fiel que obedecía las órdenes de su amo.

"S-sí, lo entiendo... ¡Nngh! ¡Ahhhh!"

Sin vacilar, ella metió su mano en su boca, sollozando mientras agarraba algo con fuerza.

"¡¿Pgh..?! ¡Ohh...!"

Siguiendo la orden, sin dudarlo, metió su delgado brazo en la boca inconsciente del orco y sacó algo.

*¡Slurp, plop!*

Lo que salió de ahí fueron las almas de los dos. Con expresiones translúcidas y vacías, entraron resbalando en los cuerpos del otro.

"¿Cómo es posible...? ¡Las almas de Luria y del orco...!"

Las dos también experimentaron lo que había ocurrido hace apenas unos momentos. La sensación de desesperación que sintieron debe haber sido inconmensurable... Y luego, ambas se estremecieron y recuperaron la conciencia.

"Eh... Yo ¿Quién soy...?"

"Buji, ¡¿mi cuerpo ha cambiado...!?"

Miraron fijamente sus manos y luego confirmaron lo que había más abajo... Entonces, un grito fuerte resonó en el aire.

"¡No, no puede ser, también yo fui convertida en un orco... No, noooooooo!"

"Jajajaja, ¡qué divertido! La dama caballero que estaba tan arrogante ahora se ha convertido en un asqueroso orco. Oh, deshice temporalmente ese hechizo de control que te lancé antes. Usarlo todo el tiempo no sería divertido, ¿verdad? ¿Recuerdas lo que pasó?"

Un tono de voz que parecía decir "¡Esto es lo que quería escuchar!" El orco estaba furioso y trató de golpear a Alisa, quien sonreía de manera sardónica.

"¡Eres un desgraciado! ¡Agh, ugh!"

"Oye, oye, ¿Qué haces molestando a mi hermano? ¡Este cuerpo se siente tan liviano, es como un sueño! ♡♡♡ Solo estos senos son una molestia, pero ♡ Aun así, hermano, este huele tan bien...♪ ¡Es completamente diferente a mi cuerpo...! ♪ Uhm~ Jaa~"

Sin embargo, ese sueño no se haría realidad. Luria, que se interpuso con movimientos tan rápidos que parecían teletransportación, lanzó una patada desgarradora en el estómago. Cada vez que lo hacía, Luria mostraba una expresión descuidada ante el aroma que emanaba de los senos y el cabello en movimiento.

"Bueno... Si regresamos al castillo, el incidente de la desaparición de la princesa y su sirvienta del Reino Élfico se dará por resuelto, ¿no crees?"

"¡Kuh... P-pero los otros magos en la capital real se darán cuenta! ¡Porque tu alma es la de un Orco!"

El Orco contraatacó ante la declaración de victoria de Alisa con determinación.

Ciertamente, hay magias que pueden manipular el alma, y acaban de demostrar que se puede extraer. Los altos elfos encargados de proteger el reino notarán la diferencia en la forma y la calidad del alma, lo que les permitirá detectar el engaño.

"¡Oh... ohhhhh! ¿Así que mi alma es un la de un 'Orco'...?"

Sin embargo, Alisa se dio cuenta.

Cuando intercambiaron cuerpos, la forma que vio fue la de un Orco, pero los recuerdos en este cuerpo la hacen recordar a un joven de su misma raza elfo.

El alma que fue transferida al Orco en ese momento era la misma que la de ella... pero ahora, la forma del alma actual es la de un Orco, lo que significa...

"¡Gh...! No, no puede ser verdad..."

Aprieta los dientes con fuerza, temblando ante la realidad que acaba de darse cuenta.

"¿Q-qué sucede, princesa...?"

"Él... en realidad era un elfo... ¡Era de la familia real y fue encerrado dentro del Orco! ¡No, era un ex-elfo que odiaba a mi padre...! Pero cuando intercambiamos nuestros cuerpos, ¡Su alma tenía la forma de un Orco!"

"¿Qué...?"

"¿Ahora lo entiendes? Si la forma del alma se ve afectada por la apariencia... entonces, ¿no es natural que mi alma, que se convirtió en la forma de un Orco, cambie a la forma de la princesa si me adapto a ella? Podría cambiar en cualquier momento, o tal vez ya cambió~♪"

Era solo cuestión de tiempo. Pronto, incluso las almas de la princesa elfo Alisa y su sirvienta Luria serían arrebatadas.

"Y ustedes dos... ¿no creen que deberían empezar a adaptarse también?"

"¡Ah...!"

Era prácticamente una sentencia de muerte. Un acto despreciable que convierte a nobles elfos en orcos, tanto en cuerpo como en espíritu. 

Y entonces, Alisa, que ya había experimentado eso antes...

"Bi~en... ¿Qué tal si intentamos esto también? Oh, dioses divinos, escuchen mis plegarias, sanen mis heridas... ¡Curación!"

"¡¿Incluso magia de curación?!"

"¿Por qué... estás usando un poder que se supone solo puede ser usado por almas elegidas por los dioses...?"

Al recitar las palabras de la oración, el brazo roto de Alisa comenzó a curarse rápidamente, volviendo a su estado original. Era "curación", una de las magias avanzadas.

"¡Jajajaja! No puedo dejar de reír. Parece que incluso los dioses me están reconociendo como la verdadera Alisa. ¡Jajajaja!"

En la mente de Alisa, aunque había pensado que todo se reducía al talento físico y la ascendencia, decidió ir más allá esa línea de pensamiento. No podía evitarlo, cuanto más desesperados estuvieran los ogros, más divertido sería.

"Te diré algo bueno, voy a curarte también tu entrepierna... ¿Qué te parece? También uniré tus huevos y los dejaré como si nada hubiera pasado, ¿Bien?"

Y así, esa mano maligna también alcanzó a la antigua Alisa. Aunque su vida todavía no había sido arrebatada por la amenaza de los orcos, la cantidad de sangre que fluía de su entrepierna era preocupante. 

Así que lo curó... sin dejar ningún detalle, incluso restaurando los testículos en la herida en lugar de simplemente cerrarla.

"¡Bujiji! Hermano, este cuerpo es asombroso. Las hembras humanas son realmente agradables, ¿sabes? ¡Soy tan afortunado de poder saborear algo así! ♪"

Mientras lo decía, Luria se quitó incluso la parte del cinturón de su armadura, quedando solo con su ropa interior. Jugaba con sus pechos mientras mojaba las bragas, que tenían un diseño similar al de Alisa.

"Sí, tienes razón... Puede que también se deba al perfume que usan, pero incluso con el sudor, su aroma es tan fresco y agradable... ♡♡ De todos modos, tú también deberías familiarizarte rápidamente"

Alisa también volvió a reconocer las virtudes de su propio cuerpo. El sudor generado por el intenso ejercicio anterior se evaporaba, provocando un cosquilleo en su nariz.

"Tienes razón, hermano. Intercambiar incluso las almas... significa que debemos tener sexo para acelerar el proceso, ¿Cierto? Bujiji, me siento más inteligente de repente... Los cuerpos de las mujeres elfo son realmente increíbles, ¿verdad? Bujiji ♡♡"

"Detente, por favor..."

A pesar de usar un tono vulgar, Luria hacía girar su agudo ingenio para hilar sus palabras. Y ahora, más que nunca, se dedicaba por completo al acto de la sexualidad, al tumbar al orco.

"¡Entonces, aquí vamos! Mi cuerpo es virgen y el tuyo también, ¿no es eso genial? ♡♡ Mmm, ¡ahhh! ♡♡♡♡"

Con un sonido de desgarro, Luria ofreció su virginidad al orco, un ser considerado inferior.

"¡No, no, noooooo!"

El orco llora y grita mientras niega con la cabeza, pero debido al ataque anterior, no puede moverse y solo puede saborear el uso de las caderas de la caballera.

"Bien, creo que también me divertiré un poco... ¡Curación!"

Con esa intima interacción interracial a un lado, Alisa recoge el órgano cortado. Luego, con un hechizo, comienza a latir como si fuera un corazón.

"Entonces, 'antigua yo' ¿Qué tal si tenemos una sesión de masturbación con este dildo de pene de orco tuyo? Sí, ya lo usé antes, así que ya estas lista para tenerlo dentro ♡♡♡"

Con una forma de vida creada solo con el órgano, Alisa comienza a masturbarse con el dildo del pene del orco frente a la Alisa original. A pesar de ser su segunda vez, la inserción es suave y fluida, como si el interior ya estuviera acostumbrado al tamaño y la forma.

"¡Ah... Ahh!"

Al ver esto, intentó manipular el objeto especial como de costumbre, pero notó que no había nada allí. Además, se sintió profundamente desconcertado al darse cuenta de que estaba reconociendo tal cosa como algo normal.

"Ohh ♡♡♡♡ ¿Qué pasa, antigua yo? ♡♡♡♡♡ Aunque te robaron tu pene, sientes como si lo tuvieras erecto♡♡♡♡♡ Se siente tan bien, pero no puedes saborearlo. es una lástima ♡♡♡♡♡"

Al ver esa lamentable escena, el cuerpo del orco no puede producir una gran cantidad de semen. Además, las sensaciones de la erección permanecen vivas en su cerebro, haciéndolo sentir como si aún estuviera experimentando la excitación. Es como la sensación de dolor fantasma que sufren aquellos que han perdido extremidades, pero en este caso, es una fantasía de placer la que lo atormenta. Anhela ser estimulado, pero no puede serlo.

"¡Ohh! ♡♡♡ ¡Tu expresión es tan adorable! ♡♡♡♡♡♡ Con solo eso, estoy a punto de... ¡llegar al clímax! ♡♡♡♡♡"

"¡Aaaahhh!"

Jadeando con fuerza, él soportaba la agonía mientras que, en marcado contraste, Alisa se entregaba ávidamente al placer sexual. Entre el dildo y su intimidad, brotaba una gran cantidad de líquido amoroso.

"Ohhh ♡♡♡ ¡Este cuerpo de caballera es increíblemente delicioso! ♡♡♡♡ ¡Aunque ya haya alcanzado el orgasmo, parece que aún puedo seguir...! ♡♡♡♡♡¡Qué bien valió la pena todo el entrenamiento que pasé! ♡♡♡♡♡ Bueno, en realidad, yo no fui quien lo hizo... ♡♡♡♡♡"

Mientras tanto, Luria y su compañero estaban absortos en un festín de lujuria. Todo lo que ella había trabajado con tanto esmero había sido arrebatado por el orco y usado en actos sexuales. Con la intensidad aumentando, la antigua Luria solo podía llorar y gritar.

"¡No! ¡Por favor, detente! ¡Va a salir! ¡No quiero! ¡Detente! ¡No, por dentro no!"

Con el sonido de carne chocando entre sí, el miembro de la antigua Luria también estaba listo para la eyaculación. Incluso ella, con su sólida fuerza de voluntad, no podía resistirse.

"Está bien ♡♡♡... Tú antes eras yo, ¿recuerdas? ♡♡♡♡♡ Así que no te contengas... ♡♡♡♡♡ ¡Voy a...! ♡♡♡♡♡ ¡Veniiir ♡♡♡♡♡!"

Los susurros seductores de Luria eran mucho más cautivadores que cualquier cosa que ella hubiera conocido antes, con sus conocimientos limitados de estudios académicos, artes marciales y magia. Como una de las mejores bellezas, no había otra opción que dejar salir su esencia ante tales palabras.

"Ohhh... ¡va a... va a salir!"

Entre gemidos profundos, la antigua Luria distorsionaba la forma de su alma, preparándose para caer en la depravación como un vil orco. Al mismo tiempo, Alisa también era llevada al clímax.

"Ohh... ¡Sííííííííííííííí!"

Mientras se deleitaban con las escenas lascivas de las dos, él se esforzaba en agitar sus entrañas para que coincidieran con las de ellas. Y así, mientras las tres alcanzaban el clímax, solo la antigua Alisa se quedaba atrás, incapaz de encontrar satisfacción.

"¡Oh...! ¿Qué pasa? Siento que me he vuelto bastante inteligente... ¿Eh? Oh, ya veo, ¡así es! ¡He vuelto a ser yo misma!"

"¡Vaya, parece que cuando tu alma se adapta, incluso tú, un orco, te vuelves mucho más inteligente!"

Mientras se palmeaba y verificaba su estado físico, Luria estaba realizando exactamente el mismo calentamiento que antes de un entrenamiento de combate. En otras palabras, eso significaba que había dominado su cuerpo hasta ese nivel.

"Eso es natural, princesa... O más bien, ¿prefiere que la llame 'hermano'? Después de todo, he obtenido todo de la caballera Luria que servía a la familia real. Es natural, ya que ascendió a esta posición con un esfuerzo desesperado a pesar de ser de origen plebeyo, solo para que todo le fuera arrebatado por criaturas inferiores y despreciables"

Con esa actuación, o mejor dicho, ese comportamiento auténtico sin la menor diferencia, se podría juzgar que su alma se había impregnado completamente. Mientras tanto, Alisa, con una sonrisa enigmática, le dio un beso suave a Luria.

"Yo. Yo... jaja, jaja... Jajajajajajaja..."

Y así, la antigua Luria miraba al vacío, riendo como si estuviera rota.

"Mm..."

Mientras tanto, la antigua Alisa también se quedó atónita en medio del deseo y la desesperación, sin palabras.

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Un mes después. 

Alisa estaba visitando una mazmorra oculta en una esquina de su castillo.

"Cuanto tiempo, mi antigua yo. ¿Cómo es pasar los días como un orco castrado?"

Más que húmedo, simplemente apestaba. No era como un zoológico, sino como una mezcla de esperma y fluidos amorosos.

"¡Aaaaah, uuuuuh, por favor, devuélvanme mi pene, mi pene... me volveré loca, estoy enloqueciendo...!"

Un orco completamente desnudo suplica con los dedos entrelazados en las rejas de hierro. Sin embargo, su manera de hablar es inusualmente cortés para ser un ser inferior, y no tiene nada entre las piernas.

"Tal como pensé, está siendo atormentada por los deseos sexuales de un orco mientras mantiene su conciencia de sí misma como Alisa. Jaja... Es una venganza bastante buena, ¿No crees?"

Sí, él era la verdadera Alisa. Desde entonces, ha estado encarcelado aquí, con su cuerpo robado, bajo el pretexto de ser castigado.

"Por favor, ayúdenme... por favor..."

No le han quitado la vida, pero quizás hubiera sido mejor si lo hubieran hecho. El nivel de tortura que ha sufrido era severo.

"Días llenos solo de semen acumulándose... pero aún así."

“Hmm ♡♡Jaa ♡♡Aaaaaaaaaaaaaaahhhh ♡♡♡ ¿Devolverte esto? No creo~ Mejor dime que piensas, hasta hace un mes este coño era hermoso y bien cerrado, pero ahora que ha sido usado tanto, su color cambió y está flojo, ¿Te excita eso?"

Debajo de una minifalda arreglada, hay lencería que apenas cubre. Sus labios completamente abiertos y oscurecidos no estaban ocultos en absoluto, e incluso su bien desarrollado e hinchado clítoris era casi visible. 

Y dentro estaba el dildo. 

Alisa gime mientras lo saca, y el dildo verde brilla con jugos de amor frescos.

"Fufu, no sirve de nada hacer sonar esas cadenas tan fuerte... No te dejaré escapar y convertirte en un orco"

"¡¿Cómo puedes...?!"

Con el tiempo y el placer, el alma se contamina. Entonces, si eso se elimina completamente... Alisa, exhausta, había llegado a desear olvidar que alguna vez fue una princesa, queriendo convertirse en alguien que se excita por ver a la princesa que tiene en frente.

"Quién hubiera imaginado que la princesa, tan amable y noble, que no parece haber nacido como un hombre, desearía convertirse en un orco... La antigua Luria de al lado también estaría triste... ¿O quizás no? De todos modos ya se ha convertido en un orco"

Alisa, con una sonrisa, era exactamente la misma mujer que había sido durante más de un mes.

"¡Bujii! ¡Coño! ¡Este coño se siente tan bien, bujiii!"

"Mira, mira, hmm ♡♡♡ ¿Mi coño realmente es tan bueno? Qué superficiales son los hábitos de mi antigua yo... ¿Realmente yo era así?  ¿Fue por que soltó tanto semen de su pene de orco que su alma se se convirtió en al de un orco?

En la celda vecina, se desplegaba un festín carnal día tras día. Luria, que aparentemente había estado canalizando su deseo sexual a través del entrenamiento, gracias al espíritu de un orco, había florecido su talento y adquirido habilidades y un cuerpo que rivalizaban con los de una prostituta experimentada. Sus pechos se habían agrandado significativamente, y el color de sus partes íntimas se había oscurecido también.

"¡Increíble... la gran Luria usando palabras tan sucias, eso lo hace todavía más erótico...!"

"¿Qué pasa con esta verga? Antes, clamabas por no querer liberarlo dentro de mí coño y ahora parece que te has convertido completamente en una esclava de tu propia verga. Bueno, está bien, te atenderé tanto como quieras"

Mientras hablaban, parecía que ya habían terminado una ronda. 

Ni siquiera Alisa, que era la persona más cercana a ella, sabía cuánto tiempo lo hacían cada día.

"¡Luria...!"

 "Kuh, esto es lo que llaman adaptación del alma, 'antigua yo'"

Alisa, al llamar a su querida amiga, se daba cuenta de que su voz mezclaba preocupación y celos. Sin embargo, no tenía la menor intención de mostrar piedad.

“¡Uuuuuuuuuuu!”

Ignorando a su antigua yo que gritaba y lloraba, estaba considerando que quizás no sería mala idea usar esa magia para controlar su mente.

"Bueno, debo volver a mis deberes administrativos pronto... Mmm, está entrando... ♡♡♡ Si se supiera que la princesa elfo del Reino Sagrado está atendiendo asuntos oficiales mientras tiene un pene de orco en su boca... bueno, me pregunto qué expresión tendría padre... ♡♡♡"

Alisa, chupa el dildo de orco con un movimiento erótico. después cubrió su vagina con el vestido que llevaba antes de hacer una reverencia y salir de la mazmorra.

"Entonces, nos vemos después"

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